Ramón Durón Ruiz

La siguiente historia me encanta: “Cierto día, un profesor les dijo a los alumnos que se prepararan para una prueba relámpago. En sus asientos los alumnos aguardaron asustados el examen que venía.
El profesor entregó las pruebas con el texto para abajo. Después pidió que voltearan la hoja. Para sorpresa de todos, no había ninguna pregunta o escrito. Sólo un punto negro en el centro de la hoja. El profesor, viendo la expresión de sorpresa que tenían, dijo:
—Ahora escriban un comentario sobre lo que están viendo.
Los alumnos, confundidos, comenzaron la tarea. Terminando el tiempo, el maestro recogió las hojas, se puso al frente y leyó las redacciones una a una en voz alta. Todas, sin excepción, definían el punto negro intentando explicar su presencia en el centro de la hoja. Terminada la lectura, con la sala en silencio, el profesor explicó: — Ésta prueba no será para evaluación, sólo sirve de lección para todos. Nadie ha hablado de la hoja en blanco.
Todos centraron su atención en el punto negro. Eso acontece en nuestras vidas. Tenemos una hoja en blanco entera para observar y aprovechar, pero siempre nos centramos en los puntos negros. La vida es un regalo de Dios ¡Siempre tenemos motivos para celebrar! ¡Sin embargo insistimos en fijarnos sólo en los puntos negros!”1
La moraleja de la historia es formidable, la clave es la actitud mental con la que veamos la hoja de la vida, una actitud mental negativa, rompe nuestra armonía con el universo y nos desempodera de la vida; por el contrario una actitud mental positiva nos lleva a esperar lo mejor, es el punto de partida del éxito, nos reencuentra con la esencia de la vida, la salud, el amor, el equilibrio… la felicidad.
La actitud mental positiva, nos hace más creativos; facilita la comunicación; nos lleva a gozar la vida; propicia cambios positivos –en lo interno– en nuestra química sanguínea; reduce el estrés; eleva la tolerancia al dolor; nos genera un estado fisco-emocional poderoso, –en lo social-laboral-familiar– mejora nuestras relaciones; nos ayuda a superar los problemas de la manera más adecuada; nos conduce a transformar lo simple… en extraordinario.


Si tu “eres el arquitecto de tu propio destino” cada alborada que nace, el secreto es que te des el permiso de encontrarte con el poder que la vida te ha confiado y ponerlo en juego, pensando, actuando, sintiendo, viviendo con una actitud mental positiva, los resultados sorprenderán a todos… incluso a ti.
A cada momento la vida te pone a prueba, “no para engarrotarte”, sino para que con una actitud mental positiva redescubras el poder que vibra en tu ser. La vida no siempre transcurre de una manera fácil, si fuese así el camino será plano, sin altibajos, pero sin las necesarias experiencias que ayudan para activar el crecimiento físico y la evolución espiritual, en sí misma carecería de sentido.
Pero la realidad es una gran maestra que nos ayuda a aprender –a veces de manera dolorosa– las lecciones valiosas de la vida; una de ellas es que sólo nosotros, con una actitud positiva diaria, podremos contactar con nuestro Maestro Divino y edificar nuestra grandeza.
HOY es día en el que podemos ser cocreadores de una vida en plenitud y armonía, llena de dicha y satisfacción, en la que nos liberemos de cualquier limitación, reconociendo que en nuestro interior, en nuestra actitud mental-espiritual-emocional, está ese potencial que necesitamos para lograr que nuestra vida sea plena.
Todos los días, tenemos dos opciones: convertirnos en víctima de las circunstancias o vencerlas; renunciar a la libertad y dignidad permitiendo que las circunstancias las moldeen o con una actitud positiva elevarnos por encima de los problemas, pasando de un estado de derrota a uno de optimismo, sacando todo el potencial que vive en nuestro ser.
En la vida la actitud es fundamental, es tu actitud mental positiva la que te lleva a dejar las preocupaciones a un lado, a confiar en tus dones y poderes, ver el lado positivo para construir tu presente y elevarte sobre el dolor para encontrarte contigo mismo, para sacar tu pasión, para edificar las oportunidades y construir las circunstancias, que con viento a favor impulsen tu barca a buen puerto.
“El buen sentido del humor te genera una actitud mental positiva”, da lucidez a tu alma, rompe con la rutina, te anima a ir en pos de tus sueños, a propósito el humor del mexicano afirma:
“La mujer aguanta la menstruación, el embarazo, el parto, la lactancia, la menopausia, los bochornos, las labores domésticas; los hombres aguantan a las mujeres… ¡¡EMPATE!!”
1 http://myslide.es/documents/el-punto-negro-la-mirada-positiva-de-la-fe-cierto-dia-un-profesor-entro-en-el-aula-y-les-dijo-a-los-alumnos-que-se-prepararan-para-una-prueba-relampago.html
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