EL CAMINO DE LOS FAROLES

ARS SCRIBENDI

Rafael Rojas Colorado

rafaelrojascolorado@yahoo.com.mx

 

 

La Comunidad de Enseñanza Liquidámbar, cumpliendo su programa pedagógico, organizó la marcha de los faroles, que como ya es tradición, se realiza cerca del solsticio de invierno buscando espiritualizar a los niños en su diario vivir.

Los niños acompañados de sus maestros y padres de familia salieron a la calle con un farol en la mano, la música de flauta los guiaba abriéndoles, aún más sus sentidos y enterneciendo la senda que surcaban los infantes a lo largo de la calle Anáhuac. Iban de casa en casa repartiendo pan en forma de estrella, tal como lo hiciera San Martín caballero al despojarse de la mitad de su capa, para compartirla con el mendigo. – aprender a dar al necesitado – La tarde pardeaba y la luz de los faroles ahuyentaban las primeras sombras de la noche, los niños continuaban marchando dibujando con su presencia un paisaje crepuscular bajo el influjo musical de las flautas y el canto que emitía hermosos mensajes de espiritualidad.

A una sola voz se escuchaba en el silencio “Yo voy con mi farolito y mi farolito conmigo, arriba brillan las estrellas y abajo brillamos nosotros y si hace frío, nos vamos a casa con nuestro farol”. “Farol, farol, estrellas, luna y sol se apaga la luz, se apaga la luz menos la de mi farol”. “Esta noche oscura, no brilla el sol, pero encendido está mi farol. Su luz ardiente nos guiará. De todo mal nos protegerá”. Luz del farolito, caliéntame un poquito, rojo, azul, morado lucesita alúmbrame.

El farol significa la luz del espíritu que jamás se apaga y es capaz de proyectarse al exterior, reflejando los valores y virtudes más sublimes que posee el ser humano.

De regreso a la escuela continúo la solemnidad del ritual, sobre el césped del jardín dibujaron una espiral decorada con hojas verdes y otros adornos, en el centro una especie de altar con una vela encendida. Los caminos de la espiral fueron recorridos por los pequeños acompañados de sus padres, probablemente es una manera de señalarles el camino de la espiritualidad en la vida cotidiana para formarlos como hombres de bien dentro del tejido de la sociedad.

Cuando esto sucedía las nubes se despejaron y la luna brillo como un espejo en el firmamento, es posible que fue su conspiración para participar con solemnidad en el ritual de los faroles.

La maestra Liliana Galindo, se le nota participativa en la formación de los pequeños estudiantes, sin duda alguna, predica con el ejemplo del profesionalismo en el arte de impartir el conocimiento en La Comunidad de Enseñanza Liquidámbar.

Los niños de preescolar y primaria reciben la enseñanza de parte de un plantel de maestros bien formados en las disciplinas pedagógicas que imparten.

 

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