Exvotos de la Fe: entre la aflicción, la manda y el deseo

CRÓNICA COATEPECANA

Dr. Jesús J. Bonilla Palmeros

Cronista de la ciudad de Coatepec

(Quinta y última parte)

La diversidad de exvotos que todavía se conservan en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, permiten adentrarnos en prácticas distintivas del denominado “culto popular”, el cual se fundamenta en el vínculo espiritual y simbólica entre los fieles y las entidades católicas, relación en el que las divinidades cumplen el papel de protectoras y dispensadoras de soluciones ante las adversidades, a la par de su función en cuanto a dadoras de los bienes materiales que permiten resolver las necesidades económicas de los creyentes. De esta forma los exvotos o milagritos, son la evidencia material de un lenguaje codificado, mismo que se encuentra regulado por los usos y costumbres de la sociedad local, en sí, pruebas fehacientes de los favores recibidos por varios de los miembros de la comunidad, ya sea por la atención recibida ante la pérdida de salud, el salir ilesos de accidentes, la resolución a problemas del orden jurídico, o el beneficio económico solicitado. En todas estas situaciones, el exvoto viene a ser la materialización de las interrelaciones entre las necesidades mundanas y el poder derramado por las entidades divinas, y en ese sentido la imagen ofrecida como agradecimiento perpetuo, se circunscribe a una serie de significados, factibles de ser decodificados e interpretados en el marco de los favores divinos recibidos.

Otro aspecto importante, es el hecho de que los antiguos exvotos, en el caso particular de los observados en las imágenes religiosas, tanto de la iglesia del Sagrado Corazón como de algunas representaciones que se conservan en casas particulares y colecciones locales. Nos permiten detectar que una significativa cantidad de exvotos se relacionan con actividades económicas, en particular con el desarrollo de la ganadería, la siembra de café y naranja, así como el procesamiento y comercialización de los productos. Particularidad que nos ubica temporalmente en las primeras décadas del siglo XX, etapa caracterizada por la dotación de tierras a campesinos con base en la reforma agraria, a la par del aumento de pequeños productores en el agro regional, y en particular los avances alcanzados en materia tecnológica

con la introducción del tren, la movilización de maquinaria especializada, así como la posterior producción industrial de la misma.

También no podemos dejar pasar por alto la serie de prácticas que revelan una mezcla de magia imitativa y creencias católicas con la intención de obtener el favor divino, a pesar de que estos casos regularmente son sancionados por los ministros de la iglesia, pero no negamos que son un referente de la pervivencia de antiguas concepciones sincréticas, las cuales en las últimas décadas aparentemente han desaparecido del ámbito de los espacios sacralizados y sean desplazadas a otros centros de culto espiritista.

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