Exvotos de la Fe: entre la aflicción, la manda y el deseo

512x521-01 (1)

CRÓNICA COATEPECANA

Dr. Jesús J. Bonilla Palmeros

Cronista de la ciudad de Coatepec

 

(Primera parte)

Hace unas décadas era común observar en varias imágenes religiosas en las iglesias y en los “altares de los santos” de algunas casas coatepecanas; las ofrendas de pequeños exvotos manufacturados en plata, a diferencia de un mínimo de ejemplares en oro y una mayor cantidad de los fabricados tardíamente en otros metales. Estas imágenes atestiguaban las solicitudes y plegarias de los católicos; en sí corresponden a la súplica por la salud pérdida, la resolución a sus necesidades materiales y el deseo de bienestar económico, entre otras peticiones.

La práctica religiosa de ofrendar exvotos, se circunscribe a tradiciones muy antiguas en el viejo continente y varios investigadores proponen que una diversidad de figuras en miniatura halladas en contextos arqueológicos, deben de haber sido utilizadas por los creyentes desde tiempos remotos para solicitar bienestar a las deidades paganas. Esta práctica pervivió con la difusión del cristianismo, y en no pocos casos, determinó procesos sincréticos dentro del culto popular desarrollado por aquellas sociedades obligadas a reconocer la religión católica, en detrimento de sus antiguas manifestaciones religiosas.

A la llegada de los españoles a tierras americanas, le siguió la difusión de la religión católica y con ello la implementación de varias prácticas culturales, entre ellas la de ofrecer exvotos a las entidades cristológicas, marianas y los santos por favores recibidos.

Actualmente podemos diferenciar diversos tipos de exvotos: los que presentan pinturas sobre soportes de madera o lámina, que dan además fe escrita de los favores y milagros recibidos; también está la gran variedad de miniaturas manufacturadas principalmente en plata, oro y algún otro metal comercial. En nuevos casos podemos observar mechones de cabello, aparatos ortopédicos, y en las últimas décadas se mantiene la tendencia cada vez en aumento, en lo referente a ofrendar pequeñas fotografías.

En el caso de las iglesias de Coatepec, podemos observar la pervivencia de los antiguos exvotos de plata en torno al Santo Niño de Atocha en el templo del Sagrado Corazón de Jesús, cuya imagen expuesta en un nicho forrado con tela de terciopelo, presenta decoración de flores y formas geométricas, que fueron elaboradas artísticamente con los cientos de exvotos en plata, ofrendados en las últimas décadas del siglo XIX y en las primeras del siglo XX. Tiempos en los que se le hacían fastuosas fiestas y la devoción a la milagrosa imagen se encontraba en su apogeo.

Continuará…

 

PAGO ANTICIPADO

Powered by WordPress| Designed by: ArcosNet