Plagio, una conducta reprobable

CRÓNICA COATEPECANA

Dr. Jesús J. Bonilla Palmeros

Cronista de la ciudad de Coatepec

 

Una sencilla definición de la palabra plagio, nos lleva a la acción de copiar o reproducir algo sin autorización de su autor, y en el más socorrido de los casos, apropiarse de una producción total o parcialmente y difundirla sin reconocer la autoría. En la actualidad es común escuchar que alguna persona plagió determinado producto, trabajo o diseño, en detrimento de su creador. Práctica que últimamente se fomenta en diferentes sectores sociales, académicos y económicos, entre otros.

Las ventajas que ofrece actualmente el avance tecnológico, facilita en buena medida el incurrir en el plagio, y a pesar de ser considerada una conducta censurable desde las diversas instancias académicas y jurídicas. No es impedimento para que personas deshonestas y sin ética profesional incurran en dicha práctica.

Uno de los cuestionamientos que nos hacemos ante la impotencia de ver plagiado un trabajo, es el de si la persona que se lo apropió de forma indebida, tiene plena conciencia de todo el esfuerzo, recursos y tiempo que implica el desarrollar un producto. Pongamos por ejemplo una investigación documental, la cual inicia con la planeación en cuanto a los puntos a desarrollar, organizar las visitas a diferentes repositorios y el tipo de fuentes documentales a consultar; la sistematización de datos, la adquisición de publicaciones, fotos, y demás gastos que implica movilizarse en algunos casos a otras ciudades en donde se ubican los diferentes acervos documentales. Trabajo de investigación que no sólo conlleva dedicar tiempo y recursos, sino también la parte referente al desarrollo del texto bajo un enfoque crítico-constructivo que determina la generación de conocimiento a difundir.

Por tal motivo es común que no valoremos en su justa dimensión el desarrollo de un producto académico, en razón del desconocimiento de todo el trabajo que implicó su

desarrollo y sólo veamos un artículo, que en la mayoría de los casos, ni siquiera estimemos la poca o mucha experiencia y el tiempo dedicado en su manufactura.

Por todo lo arriba expuesto, considero que es una falta de respeto al trabajo de un servidor, el que otro Semanario de la localidad haya copiado parte de uno de mis textos sin incluir referencia bibliográfica alguna.

En concreto me refiero a la nota publicada el día sábado 30 de septiembre y con título “72° Aniversario del Mercado Rebolledo en Coatepec”, donde se reprodujeron párrafos de un trabajo divulgado a su vez en el Periódico “El Regional”, con fecha sábado 19 de diciembre de 2015 y titulado “El Mercado Miguel Rebolledo en Coatepec, Ver.”. Situación que se le notificó mediante oficio al director del Semanario Espresso el día lunes 2 de octubre, y del cual hizo caso omiso. Sencillamente no se vale servirse del trabajo ajeno sin reconocer la autoría, para eso existe el uso de la paráfrasis y las citas textuales, sobre todo la última, cuando se trata de copiar con puntos y comas un trabajo publicado tiempo atrás.

 

 

 

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