
Se aproxima la conmemoración del vigésimo aniversario de la denominación de Coatepec como Pueblo Mágico. ¿Qué ha pasado en estas dos décadas? Hagamos historia.
En la hemeroteca de El Regional (edición No. 1568, del 1.º de julio de 2006) consta la cobertura de las gestiones de la entonces diputada local Silvia Monge, presidenta de la Comisión de Turismo del Congreso del Estado. Silvia, sostuvo reuniones con prestadores de servicios y ediles del municipio con el propósito de presentar los beneficios del programa, impulsar un nuevo enfoque para la «industria sin chimeneas» y conocer de primera mano el potencial económico del sector.

Entre las acciones realizadas, coordinó una gira de trabajo a Pátzcuaro, Michoacán. En dicha comitiva participaron el entonces alcalde Dr. Miguel Galindo Huesca, junto con Humberto Torio Sánchez, Antonio Monge Sayago, Luis Méndez Lavielle, Isidoro Montero, Miguel Ángel Hernández, Magdalena Mestizo, Gabriel Mata, Johnny García Jarvio, Carmen Mora García, Larissa Amezcua Mora, Julio Hernández y Lupita López Leano.
Aquel viaje permitió lograr consensos entre ediles de distintas fuerzas políticas (PAN y PRI) y ciudadanos comprometidos, quienes cumplieron con el cuaderno de cargos correspondiente. Además de conocer la vocación turística de Pátzcuaro y otros puntos de interés, la comitiva pudo dimensionar el alcance que podría tener el turismo en Coatepec.
Tras meses de gestión entre junio y julio de 2006, Coatepec ingresó formalmente al programa federal de Pueblos Mágicos, recibiendo su nombramiento el 17 de agosto de ese mismo año, convirtiéndose en el primer municipio de Veracruz en obtener dicha distinción.
Sin duda, en estos años el municipio ha cambiado de rostro. El impacto económico se refleja en el surgimiento de decenas de hoteles, restaurantes y comercios de artesanías de la región. Durante los primeros años se impartieron cursos de capacitación para formar personal calificado al servicio del visitante, desde meseros, taxistas, boleros, hasta guías turísticos y establecimientos con certificaciones oficiales.
El flujo de visitantes creció notablemente, algo que constatamos cada fin de semana, en puentes y periodos vacacionales. Es, sin duda alguna, una industria generadora de ingresos; sin embargo, a decir verdad, ha carecido del impulso necesario para mejorar de fondo la infraestructura del centro histórico, perímetro delimitado por la denominación.
Entre otras razones, esto ocurre porque no se aplica con rigor la reglamentación en materia de imagen urbana, limpieza, señalética y ordenamiento. Por fortuna, existen establecimientos que ofrecen una oferta gastronómica diversa y de calidad; la propuesta culinaria ha evolucionado significativamente, superando la oferta tradicional. En ese aspecto hemos mejorado, y mucho.

No obstante, queda un largo camino por recorrer. Candidatos y alcaldes, algunos con buenas intenciones, prometen y prometen, pero todo suele quedar en palabras que se las lleva el viento. Otros sin propósito alguno.
A lo largo de estos 20 años se ha realizado una infinidad de eventos, en su mayoría promovidos por particulares. Algunos han alcanzado un éxito notable, pero desafortunadamente carecen de continuidad porque enfrentan el viacrucis de las gestiones ante autoridades en turno que se desligan y no otorgan el apoyo necesario. Los motivos son variados, pero el principal es la falta de interés y de compromiso del ayuntamiento, aunado a la ausencia de un plan municipal de desarrollo que contemple de manera integral al sector terciario. Existe turismo religioso, deportivo, comercial, cultural, artístico y de boda; sin embargo, no existe la instrumentación institucional para articularlos, dejando todo en manos del esfuerzo individual de emprendedores a quienes hay que reconocer y aplaudir.
La magia de Coatepec reside en su arquitectura, historia, cultura y tradiciones; una riqueza patrimonial que es intangible. Pero ha hecho falta orden para cumplir cabalmente con las exigencias de la denominación, la cual está orientada a conservar y embellecer nuestro entorno.
A 20 años, el desafío sigue latente: poner orden en el municipio, reubicar el comercio informal, implementar campañas permanentes de limpieza y dignificar la imagen urbana. Es una tarea prioritaria del ayuntamiento, tal como lo declaró el alcalde Nacho Luna en su programa mañanera.
Mientras tanto, transcurre otro año con festejos acotados al andador peatonal, no hay otro espacio, presentando un programa artístico. Coatepec posee una enorme riqueza cultural e histórica, así como talento en su gente, pero padece de escaso presupuesto e interés para su desarrollo integral.
El caso de éxito más reciente es el del marchista coatepecano Roberto Vásquez Guiot, ganador de la medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos de Santo Domingo 2026; un joven talento que tuvo que emigrar a otro estado para consolidar sus metas deportivas ante la falta de apoyos locales y estatales de toda índole. Fuga de talentos.

La última y nos vamos
Qué buen sabor de boca nos dejó la carrera Coatepec Pueblo Mágico del pasado domingo. El evento hizo honor a su encanto, reuniendo a las y los coatepecanos aficionados al atletismo y atrayendo a cientos de visitantes y familias.


En jornadas como esa volvemos a apreciar la calidez de nuestra comunidad, recuperamos el saludo cordial, reconocemos el esfuerzo del prójimo y, sobre todo, disfrutamos de nuestras calles libres de vehículos y ambulantaje. Vimos a amigos de ayer, de hoy y de siempre saludarse afectuosamente y compartir con sus vecinos; miles de participantes con una sonrisa portaban con orgullo la playera distintiva que rinde honor a nuestro pueblo. Este sencillo acto es un claro ejemplo de cohesión social.
Muchas felicidades a Coatepec, a su gente y a su magia. Y como dice el tango: 20 años no es nada… cuando hay comunidad para salir adelante.
Por hoy hasta aquí.








