54 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE MARÍA ENRIQUETA
54 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE MARÍA ENRIQUETA
Coatepec, Ver.- El domingo 13 de
febrero mediante un acto conmemorativo organizado por el Ayuntamiento y
el Círculo Cultural A. C. Amigos de María Enriqueta, se conmemoró el 54
Aniversario Luctuoso de la Ilustre Poetisa, en el área de personajes
ilustres dentro del Panteón Municipal.
Presidieron el evento el cabildo coatepecano encabezado por Raymundo
Andrade Rivera, alcalde Municipal; Linda Rubí Martínez Díaz, Síndica
Única; Regidores; Karen Mariana Hernández Figueroa, directora de turismo
e integrantes del Círculo Cultural A. C. Amigos de Ma. Enriqueta, Asociación “Amigos de José Iturriaga”, Mesa Redonda Panamericana, Grupo de Bordado
“Bertha Cervantes de Murrieta”, y Amigos de Coatepec A.C.
El programa estuvo a cargo de la maestra Luz del Carmen Olvera de
López, encargada de la cartera de Educación en el municipio quien mencionó
algunas palabras alusivas a la hija pródiga de Coatepec. Las palabas de
bienvenida fueron a cargo del munícipe coatepecano quien habló de María
Enriqueta como emblema de los coatepecanos.
Al pie del sepulcro se colocaron arreglos florales y se llevaron a cabo
las guardias de honor, primeramente, por las autoridades locales y después de
los integrantes de grupos invitados.
La parte artística estuvo a cargo de la maestra Marcela Falcó
Tellechea, quien declamó la poesía “A mis paisanos”, de la homenajeada.
Tocó el turno del mensaje a cargo de Rosa Aurora Torres Sosa,
Presidenta del Círculo Cultural Amigos de María Enriqueta quien dijo: “Hay
actos para ciertos días, uno de ellos es hoy, que revisten por sí mismos una
relevancia especial. Recordar a María Enriqueta, la poetisa eximia, es mover el
espíritu hacia estadios de muy hermosas satisfacciones y de una sola emoción,
la del reconocimiento y el tributo que nos dio y por lo que nos sigue dando. Su
nombre permanece entre nosotros, porque entre nosotros se haya intacta, con los
mismos valores, su obra bienhechora en el campo de la poesía, la historia y la
educación”. La obra de María Enriqueta Camarillo Roa de Pereyra, es grande a
los ojos de cualquiera, por su excepcionalidad en el marco del sentido humano
de cada libro, de cada página, de cada palabra que escribió en prosa o en verso”. Concluyó.
Finalmente se dio
por terminada la conmemoración.
Venir aquí a hablar de la maestra impar, es referirse a
un quehacer que ella dejó como legado para las generaciones de su tiempo y las
posteriores que reconocemos en ella, su singular orientación cultural, en la
que destacan desde luego, las concernientes a la educación, la enseñanza, la
formación de los niños que, con Rosas de la infancia, evidencia su preocupación
por el cultivo del espíritu desde los primeros años de vida.
Celebremos, los nacidos y vecinos de este lugar que una
hija significada, dueña de dones, de virtudes, sea hija de nuestro pueblo
porque sus afanes y sus quehaceres se hallan al servicio de uno de los alores
esenciales del ser humano: el espíritu. El espíritu que tanto necesita de
contribución. De las letras que generan, por esencia, camino y esperanza.