Ciudad de México 6 octubre 2026.- Desde la Cédula Real de 1539, firmada por Carlos V sobre la pertinencia de fundar una universidad en México, hasta la creación del robot humanoide Nexa, la UNAM abre sus acervos para narrar su devenir y mirar hacia futuros posibles.
Cada facultad, escuela, instituto, centro, museo, biblioteca y archivo universitarios contribuyó a la curaduría colectiva de Universidad de México: 475+ años de concebir futuros, que abrirá al público este jueves en el Colegio de San Ildefonso con objetos representativos de sus principales hitos.
Más de 600 piezas, entre documentos, obras de arte, fotografías, publicaciones, objetos e instrumentos científicos ocupan mil 900 metros cuadrados del recinto sede, edificio que forma parte de la historia de la UNAM, cuyos orígenes se fundan en 1551.
A los acervos universitarios se suman préstamos del INAH y el INBAL.
“Esta exposición no es abrir un armario de reliquias, es mirarnos en el espejo de casi cinco siglos para comprender que la universidad es un permanente laboratorio en el que día a día se conciben futuros posibles”, dijo Rosa Beltrán, titular de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM.
La muestra se articula en cinco núcleos que parten de los saberes cultivados en instituciones mesoamericanas, como el Calmécac, y continúan con el papel de la Real Universidad y la Real y Pontificia Universidad en la Nueva España y en la conformación del México Independiente.
Aborda después el periodo liberal, cuando la educación laica, gratuita y positivista se convirtió en motor de transformación social con la Escuela Nacional Preparatoria y las escuelas profesionales.
Los últimos núcleos recorren la fundación de la Universidad Nacional por Justo Sierra en 1910, la conquista de la autonomía y su papel en la investigación científica, la cultura y la discusión pública, hasta llegar a los bloques “La UNAM hoy piensa el mañana” y el “Taller de Futuros”.
En las últimas salas, la Universidad se confronta con los desafíos del presente en un escenario denominado “Vórtice”, mientras universitarios como José Sarukhán, Julia Carabias y Felipe Leal reflexionan sobre posibles futuros.
Esa compleja red de conocimiento se representa también en el Mapa Vivo de la UNAM, pieza interactiva que permite localizar sus sedes en México y el extranjero.
El recorrido dedica un apartado a la construcción de Ciudad Universitaria mediante planos, proyectos y maquetas, entre ellos el proyecto mural de Diego Rivera para el Estadio Olímpico. También aborda el movimiento estudiantil de 1968, la respuesta universitaria ante el sismo de 1985 y el surgimiento del Consejo Estudiantil Universitario en 1986.
Entre las colecciones científicas destacan el meteorito Allende, con una antigüedad estimada en 4 mil 568 millones de años y perteneciente al Museo de Geología de la UNAM, así como un cráneo de mamut.
La historia universitaria pasa también por su participación en la vida pública, según destacó Eduardo Vázquez Martín, coordinador general de San Ildefonso, quien mencionó su acompañamiento a los movimientos ferrocarrilero y feminista.
La exposición tiene, añadió, un sentido político de defensa de la UNAM frente a los ataques que buscan presentarla como una institución innecesaria.
Como parte del proyecto, se anunció también la apertura en San Ildefonso del salón histórico de El Generalito después de siete años cerrado; antiguo espacio destinado para actos solemnes que experimentó una intervención estructural para corregir la separación de uno de sus muros y restaurar su sillería original.
La exposición, en la que se invirtieron 20 millones de pesos, contará además con un catálogo que reúne las reflexiones de 25 personajes sobre el significado de la UNAM para México y sus propias vidas.
Podrá visitarse hasta el 21 de marzo de 2027 en el recinto ubicado en Justo Sierra 16, Centro Histórico.








