Ahora me toca a mí
Los Políticos
Ahora me toca a mí
Por Salvador Muñoz
Veracruz parece un Estado que vive de
las elecciones… no hay respiro y si lo hay, debe ser con cubrebocas. Ya tenemos
en puerta las elecciones del PAN, donde todo indica que Joaquín Guzmán Avilés
ha de buscar la reelección, mientras que por el lado de la militancia no
convencida de la labor del Chapito al frente de los suspiritos azules, tres
damas sacan la cara para contender: Lety López Landero, Mayra Cortés y Mariana
Dunyaska… falta definir quién será la buena. En tanto, Tito, Cambranis y los
Yunes son la otra fuerza a buscar la batuta “bleu” y al igual que la tercia
anterior, no se define si será Tito o Chiquis el bueno.
Otra elección en puerta es la del
PVEM… bueno, escribir “Elección” es un decir porque con la incursión al Palacio
de Encanto por parte de Marcelo Ruiz Sánchez, aunado a que acaba su periodo
(“por fin”, dicen sus malquerientes), todo está cantado para que el Tucán se
jubile y entre el Cisne a enarbolar el logo del Partido Verde Ecologista.
Bueno, ¡no dicen que hasta en Morena
pueden llamar a elección de dirigente con eso de que Esteban Ramírez está de
encargado!
¡Vamos! Y qué decir de nuestra Máxima
Casa de Estudios, que dicho sea de paso, tal como la pintan muchos aspirantes a
la Rectoría, más bien parece Mínima Casa de Estudios. En menos de un mes se
sabrá si hay Rector o Rectora, y bien aquí vale un comentario: ¿tres mujeres
buscando el cargo que Sarita dejará contra 10 varones?
Han de disculpar, pero con dos
periodos como rectora ¿no pudo empoderar a las académicas para que mínimo, fuera
micha y micha contendiendo por el edificio de Lomas del Estadio? En fin… quizás
no sea tan errónea la visión de la mayoría de los aspirantes a la Rectoría.
Total que cuando pensamos que ya nos
vamos a desintoxicar de elecciones, en las redes sociales empezó a generarse un
movimiento interesante que nace en el Palacio de Encanto… Se trata de la
elección del nuevo Comité Ejecutivo del Sindicato Único de Trabajadores al
Servicio del Poder Legislativo del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave,
el que por cierto, ya lleva más de una década en manos de Pepe (para los
amigos), José de Jesús Rodríguez Hernández y quien de nueva cuenta, busca
repetir en el cargo.
Lo interesante de esta elección
empieza cuando un lema en las redes sociales llamó mi atención: “Ahora me toca
a mí… ¿qué puedo hacer por ti?”
Es el lema de la Planilla Verde, la
contraparte de Pepe, quien encabeza la Planilla Unidad y Experiencia.
El mensaje de la Planilla Verde es
contundente y dirigido a dos, me queda claro:
La primera parte, dirigida a Pepe, el
actual dirigente sindical; la esencia del mensaje en un momento en el que el
deseo de renovación y cambio está latente en el espíritu ciudadano. Una especie
de “Siéntese que ya bailó” o “Quítate tú pa’ ponerme yo” o “¡Ya chole!”
La segunda parte, al agremiado, en
actitud de servicio, que no de servirse.
La Planilla Verde está representada
por José Antonio Santamaría Suárez acompañado de Antonia Aguilar
Rebolledo; mientras que por la Planilla Unidad y Experiencia, Pepe y Teodora
Blanco González.
Dentro de todo este conjunto de
elecciones que nos rodean en sus distintas modalidades, las que han de
resolverse pronto, serán las de la UV, cuando el lunes 30 de agosto, a las 14
horas, la Junta de Gobierno dé a conocer el resultado del proceso de designación
con la publicación del nombre de la persona que habrá de ocupar la Rectoría del
1 de septiembre de 2021 al 31 de agosto de 2025; mientras que el tres de
septiembre, se estará dando a conocer quiénes conformarán el Comité Ejecutivo
del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Legislativo del
Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave.
Independientemente de quién gane o a
quien se designe, lo cierto es que el lema de la Planilla Verde es un grito, un
clamor, quizás hasta una necesidad, no sólo en la disputa en el Palacio de
Encanto, igual en la UV, también en el PAN, quizás en el Verde, o en Morena…
porque en la sociedad, en algunos municipios o distritos, no fue posible decir
“Ahora me toca a mí… ¿qué puedo hacer por ti?”