ALTAR DE MUERTOS UNIDAD DEPORTIVA 2025

El pueblo festeja la fiesta de todos los santos. En todas partes se aprecian vistosos altares que develan las tradiciones, costumbres y creencias de esperan la visita de los familiares que llegan al hogar a convivir con los fueron sus familias en vida. Época de colorido, romería y folclor en los que también participa la Unidad Deportiva Roberto Amorós Guiot con un peculiar altar.
El personal que labora en este espacio deportivo; recuerda a los miembros del patronato que ya partieron al viaje eterno, pero que en esta fecha retornan a inspeccionar el legado que dejaron a los coatepecanos. En el altar hay una fotografía de cada uno de ellos y algún alimento que les agradó en vida. Hoy retornan para convivir con los deportistas y volver a experimentar la satisfacción de que su esfuerzo no fue en vano, pues existe mucha actividad deportiva y recreo para todo tipo de personas que desean cultivar el ejercicio físico y la paz que se siente en este lugar pintado de verde por la vegetación.
Nuevamente saludamos a: Jesús Soler Suárez; Rafael Monge Aldama; Eufemio Gómez Pérez; César Guzmán Ruíz; Francisco Aragón Godínez; Faustino Gonzalo Galván Martínez; Rodolfo Zamora Hernández y a la secretaria Sarita Guerrero Pazos. Apoyos del patronato que fueron de mucha utilidad en la creación de la unidad deportiva. Licenciado Dionicio Pérez Jácome, Bulmaro Méndez, don Ruperto Opoch y don Raúl Guiot, quien vendió el predio en un precio accesible con la condición que se construyeran espacios deportivos. También don Antonio Orea, con su camión trasladó arena, ya que en los límites de la finca con la carretera que conduce a Xalapa, existía un banco de arena y se emparejó como lo indicaban los planos trazados por el arquitecto Mario Siliceo.
Los reciben con el ritual del incienso y las oraciones el administrador Martín Blásquez Ojeda, Antonio Clement, Fabian Méndez, Ramón Flores. Equipo de trabajo, Graciela Martínez Estévez, Marisa Rodríguez, Juvencio Salazar, Franco Mucio Olivares, Homero, Armando y el señor Suárez.
El altar representa el inframundo, la tierra y el cielo, es una simbología de una dimensión en la que se convive con los difuntos, se sienten muy cerca y renace el sentimiento y aprecio hacia ellos.
En las fotografías que penden del altar comunican la personalidad de cada miembro, por sí mismas expresan lo que fueron en vida y lo que forjaron con su trabajo para el bien de Coatepec. Cada litografía parece volver el tiempo y verlos tal y como fueron años atrás. Gracias por la visita y los apreciamos mucho, recuerdo y gratitud para ustedes que ya moran en la vida eterna.