ANTE PERSISTENCIA DE COVID, SUGIEREN NO CONFIARSE
El Regional Coatepec 6 de julio de 2025
ANTE PERSISTENCIA DE COVID, SUGIEREN NO CONFIARSE
Ricardo
Israel Sánchez Becerra
Agencia
Reforma
Ciudad
de México 6 julio 2025.- En pleno verano de 2025, y quizás para sorpresa de
quienes lo creían superado, el SARS-CoV-2 todavía circula de persona a persona,
poniendo en riesgo a los más vulnerables.
Si
bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró en mayo de 2023 el fin
de la emergencia sanitaria internacional, el virus ha seguido mutando, y debido
a ello las infecciones de Covid-19 persisten a lo largo del mundo con picos
estacionales reconocidos por los profesionales médicos. De modo que está lejos
de ser un asunto del pasado.
“Hay
una fatiga pandémica muy grande; o sea, la gente oye ‘Covid’, y no quiere saber
nada de Covid. Pero la realidad es que está aquí”, resalta en entrevista
el médico internista e infectólogo Francisco Moreno Sánchez, seguro de que el
“Covid llegó para quedarse” y hay que aprender a vivir con ello.
“Y
aprender a vivir con Covid quiere decir aprender que (la infección) existe, que
hay personas que hay que cuidar más que otras, y que si tú vives con una de
esas personas te tienes que cuidar un poco más, sobre todo en momentos en donde
el número de casos de Covid -y esto lleva más o menos tres, cuatro semanas en
México- ha aumentado”, agrega el especialista del Centro Médico ABC.
De
acuerdo con los informes que difunde semanalmente la Dirección General de
Epidemiología de la Secretaría de Salud, hasta el 23 de junio había un
acumulado de 4 mil 970 casos positivos de Covid-19 –mil 225 más de los que se
reportaban a finales de mayo–, con 131 defunciones registradas, siendo los
adultos mayores el grupo etario más afectado.
Ese
último detalle es importante, pues para una buena parte de la población la
constante exposición al virus y las vacunas administradas han hecho que al
volverse a infectar sólo tengan una enfermedad “bastante noble”, a
decir de Moreno Sánchez; “me refiero a que sea un cuadro respiratorio de
vías altas, la pases mal un par de días, después te empiezas a mejorar, te
queda algo de tos, pero acabas estando bien”, ilustra el médico.
Sin
embargo, el contagio para las personas de mayor edad o con problemas
metabólicos o cardiopulmonares, entre otras condiciones, puede resultar más bien
en una neumonía que requiera de hospitalización, con un potencial desenlace
fatal.
“Desafortunadamente,
hay gente que se sigue muriendo por Covid; muy pocas, comparado a lo que
sucedió (durante la pandemia), pero siguen muriéndose”, advierte Moreno Sánchez.
“O sea, hay gente que la puede pasar muy mal por Covid, y esa gente se
tiene que seguir protegiendo”.
Junto
con medidas que a estas alturas ya deberían ser bien conocidas por la mayoría,
como el uso de cubrebocas y la ventilación de espacios, acaso la principal
forma de mantenerse protegido ante el SARS-CoV-2 sigue siendo la vacunación,
siempre y cuando sea con vacunas que se actualicen de acuerdo con las variantes
predominantes del virus.
Ya
sin un aliado como el Consorcio Mexicano de Vigilancia Genómica (CoViGen-Mex),
que durante los momentos más álgidos de la pandemia monitoreó la circulación de
variantes en el País, ahora más bien sólo se puede estimar que en México sucede
lo mismo que se detecta en sitios como Estados Unidos y Canadá, donde NB.1.8.1
y LP.8.1 –ambas subvariantes de Ómicron– concentran el interés de las
agencias sanitarias.
“Las
únicas compañías que han logrado actualizar sus vacunas son Pfizer, Moderna y
Novavax. Y Novavax no la venden en México”, lamenta el infectólogo del
Centro Médico ABC, enfático en cuanto a que las que administra el Gobierno
federal -Sputnik y Abdala- corresponden a la variante original del 2020, por lo
que están desactualizadas.
“Si
yo te digo: ‘Te vas a poner la vacuna de la influenza, pero de las que me
sobraron del 2020’, me vas a decir: ‘Oye, ¿por qué no me puedo poner la del
2025?'”, prosigue. “Entonces, yo les digo a mis pacientes: ‘A ver,
ponte la vacuna que encuentres, pero que esté actualizada. Y en el mercado
sabemos que la actualización de las vacunas únicamente se ha dado en esas tres
compañías”.
Recurrir
a los básicos
El doctor Francisco Moreno Sánchez advierte
una “fatiga pandémica”, pero, aunque no se quiera oír más del
Covid-19, considera estas medidas de prevención:
– Lava tus manos frecuentemente con agua
y jabón por al menos 20 segundos.
– Usa cubrebocas en espacios cerrados o con
poca ventilación, especialmente en transporte público.
– Ventila los espacios abriendo ventanas y
puertas regularmente.
– Desinfecta con regularidad superficies de
uso común, como manijas, escritorios, controles de TV, teléfonos móviles y
llaves.
– Cúbrete al toser o estornudar con el
ángulo interno del codo o un pañuelo desechable.
– Vacúnate y actualiza tu esquema de
inmunización, incluyendo refuerzos si los recomienda tu médico.
– Quédate en casa si presentas síntomas
respiratorios como tos, fiebre o dolor de garganta.
– Extrema los cuidados si convives con
personas más susceptibles a un contagio, como: adultos mayores, personas con
enfermedades crónicas (diabetes o hipertensión), cardiopatías, afecciones
inmunitarias o embarazadas.
Alerta
repunte del sarampión
El del SARS-CoV-2 no es el único repunte viral
causando enfermedades en el País, sino que el actual brote de sarampión
continúa sumando infecciones cada día.
Con corte hasta el 26 de junio, el informe
diario de la Dirección General de Epidemiología reporta 2 mil 703 casos
confirmados que se han acumulado a lo largo de este año, principalmente en el
Estado de Chihuahua, donde se han registrado 2 mil 516.
“Ya ahorita con tantos números podemos
ver que la población más afectada de sarampión son adultos entre 20 y 30 años.
¿por qué?, porque un tiempo atrás nada más se ponía una vacuna contra el
sarampión, y ahora sabemos que se tienen que poner dos”, explica el
infectólogo Francisco Moreno Sánchez.
“Hay que insistir en la vacunación de los
adultos jóvenes porque si bien en ellos la enfermedad puede ser menos grave, un
30 por ciento de la gente con sarampión queda con secuelas. Entonces, puede ser
que sea un joven de 21 años que salió bien del sarampión y todo, pero quedó con
una deficiencia auditiva o un problema neurológico. Es una llamada de atención
muy importante”, añade.
Para el infectólogo, quien también refiere el
rezago de vacunación en menores durante los años de la pandemia por Covid-19,
bastaría con tener al 80 por ciento de la población con su doble dosis contra
el sarampión para erradicarlo.
“Es increíble que una enfermedad que
puede ser totalmente prevenible por vacuna siga resurgiendo por dos razones:
porque no ha habido vacunas suficientes o porque la gente se ha vuelto
antivacuna, que es el otro grave problema que tenemos. En Texas, en donde
apareció el brote, pues era una comunidad menonita ortodoxa que no quería
vacunarse, y en donde todos los que se enfermaron fueron las personas que no
estaban vacunadas”.
A diferencia de lo que sucede con las vacunas
para Covid-19 que administra el Gobierno, para este otro brote cuenta con la
triple viral o la conjunta de sarampión y rubéola, y cualquiera de las dos es
suficiente, señala Moreno Sánchez.
¿Las autoridades han estado a la altura de
este problema?
Creo que el nuevo Gobierno, y el nuevo
Secretario de Salud, el doctor David Kershenobich, han hecho una buena labor.
El problema es que trae un rezago muy grande; o sea, las intenciones son
buenas, pero hay que combatir lo que no se hizo y las carencias que se tienen
actualmente. Si tú ves el presupuesto en vacunas (4 mil 571 millones de pesos)
sigue siendo muy bajo para lo que debería de haber, más tomando en cuenta que
hubo un periodo de mala vacunación que hay que subsanar. O sea, hay que ir y
buscar a esos que no se vacunaron, y para eso necesitas un doble esfuerzo y
necesitas más vacunas. Y cuando ves que se están comprando hasta un poquito
menos de las que se compraban, pues por más que tengas buenas intenciones no lo
vas a lograr.
¡Alerta!
Los rebrotes de sarampión alrededor del mundo
han alertado sobre la necesidad de garantizar la cobertura de los esquemas de
vacunación y cubrir a las personas vulnerables.
– El sarampión es una enfermedad viral que
afecta más a las personas en la primera infancia que no han sido vacunadas, así
como a mujeres embarazadas que no fueron inmunizadas.
– Se transmite a través de las secreciones de
nariz y faringe de una persona infectada cuando tose o estornuda.
– La fiebre alta es el primer signo de la
enfermedad, puede durar entre 4 a 7 días, y se presenta después de 10 o 12 días
de estar en contacto con el virus.
– En la fase inicial del contagio puede
presentarse congestión nasal, tos, ojos rojos y secreciones y manchas blancas
en la parte interior de las mejillas.
– Conforme avanza la enfermedad, se producen
erupciones rojizas en la piel que duran de 5 a 6 días; suelen aparecer en la
cara y parte superior del cuello hasta cubrir el resto del cuerpo.
– El sarampión puede tener complicaciones
graves si no se atiende a tiempo, como neumonía, encefalitis, diarrea aguda e
infecciones del oído y respiratorias.
– La vacunación y la vigilancia epidemiológica
son dos de las principales herramientas para prevenir el sarampión.
– El esquema para la vacuna triple viral (SRP)
que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, indica la aplicación de
dos dosis: la primera a los 12 meses cumplidos y un refuerzo a los 6 años.
– Los adolescentes y adultos que no cuentan
con las dos dosis de la vacuna SRP pueden recibir la vacuna contra sarampión y
rubéola (SR).
Fuente: OMS / Secretaría de Salud