ARTE Y SOLIDARIDAD: HOMENAJE A EL SALVADOR

Coatepec, Ver. 3 julio 2026 – En un acto que reafirmó los lazos de fraternidad y el espíritu panamericanista, la Biblioteca Panamericana fue sede de la Sesión Homenaje a El Salvador, un evento que destacó por su riqueza cultural y el fortalecimiento de la unión entre las socias de la región.

La velada comenzó con la cordial bienvenida a cargo de Elvia Lara de Pozos, directora de la Mesa Redonda Panamericana (MRP) de Coatepec. El programa, conducido con maestría por Eva Meza de Mateu, contó con la participación de Quitita Melo de Cuevas, quien dirigió el Canto Panamericano y compartió el lema institucional. En un momento de profunda sensibilidad, se elevó una oración especial por los hermanos de Venezuela, reafirmando el compromiso de la organización con la solidaridad continental.
Un recorrido por el corazón de Centroamérica
La socia Cristina González fue la encargada de presentar el homenaje, ofreciendo un fascinante recorrido por los principales destinos turísticos de El Salvador. A través de su exposición, las asistentes pudieron apreciar la riqueza del patrimonio salvadoreño y la calidez característica de su gente.
Al concluir su intervención, González expresó un profundo agradecimiento a su familia, cuyo apoyo incondicional fue fundamental para la realización de esta significativa jornada.
Arte, hermandad y conmemoración
El evento estuvo engalanado por el talento del ballet “Por Amor al Arte”, cuyos integrantes deleitaron a los presentes con una destacada presentación de música y danza, que aportó un matiz cultural vibrante a la sesión.

La cita reunió a socias de la Mesa Redonda Panamericana de Coatepec y de la Mesa Redonda Panamericana de Xalapa, quienes compartieron un espacio de convivencia que fortaleció los vínculos de amistad. Uno de los momentos más memorables de la velada fue la revelación de la placa conmemorativa del 50 aniversario de la institución, acto que simbolizó cinco décadas de labor ininterrumpida en favor del panamericanismo.

Para cerrar con broche de oro, la socia anfitriona ofreció una exquisita cena, propiciando un ambiente de compañerismo que permitió a las asistentes disfrutar de una velada inolvidable.