Washington DC, Estados Unidos 29 septiembre 2026.- El Senado de Estados Unidos aprobó este lunes una amplia reforma al deporte universitario que busca regular las transferencias de atletas, sus compensaciones económicas y la competencia entre instituciones.
La Protect College Sports Act fue avalada con 77 votos a favor y 22 en contra, con respaldo de legisladores de ambos partidos. La iniciativa, impulsada por los senadores Ted Cruz, republicano de Texas, y Maria Cantwell, demócrata de Washington, pasa ahora a la Cámara de Representantes, donde enfrenta un panorama incierto.
La legislación pretende establecer reglas nacionales después de años de resoluciones judiciales, leyes estatales y cambios en el sistema de compensaciones que modificaron el funcionamiento de los deportes universitarios.
Entre sus principales disposiciones está limitar a los atletas a una transferencia de universidad sin tener que permanecer una temporada fuera de competencia. También establece reglas de elegibilidad y regula los pagos relacionados con el uso del nombre, imagen y semejanza de los deportistas, conocidos como NIL.
La iniciativa preserva el derecho de los estudiantes a obtener ingresos por su nombre, imagen y semejanza, además de establecer protecciones relacionadas con becas, atención médica y apoyo académico. También impone restricciones a los agentes que representan a los atletas.
Otro de los puntos centrales es otorgar a la NCAA una exención limitada de las leyes antimonopolio, con el objetivo de permitirle establecer y hacer cumplir determinadas reglas nacionales sobre elegibilidad, transferencias y competencia.
Sus promotores sostienen que la intervención del Congreso es necesaria para dar estabilidad a un sistema afectado por transferencias constantes, realineamientos de conferencias y un creciente flujo de recursos hacia los programas deportivos.
La medida, sin embargo, enfrenta oposición de legisladores demócratas, integrantes del Congressional Black Caucus y organizaciones como la NAACP, que consideran que algunas disposiciones fortalecen el poder de las universidades y de la NCAA a costa de los derechos económicos y laborales obtenidos por los atletas.
Uno de los puntos de discusión es la negociación colectiva. El proyecto no define de manera definitiva a los atletas universitarios como empleados y plantea estudiar el tema, mientras sus críticos consideran insuficientes las garantías laborales contempladas.
El futuro de la reforma dependerá ahora de la Cámara de Representantes, que estará en receso hasta después de las elecciones intermedias de noviembre. Si ambas cámaras no completan el proceso antes de concluir el actual Congreso, la iniciativa tendría que comenzar nuevamente el trámite legislativo.
La Administración del Presidente Donald Trump ha expresado formalmente su respaldo al proyecto y señaló que, si llega al escritorio presidencial, recomendaría su promulgación.








