Agencia Reforma
Ciudad de México 18 septiembre 2026.- La rehabilitación del Edificio El Moro de la Lotenal, obra emblemática del art déco en México, sigue sin concretarse, tras años de rezago.
Casi cuatro años después, el proyecto todavía no ha llegado a la Dirección de Arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), de acuerdo con Dolores Martínez Orralde, subdirectora general de Patrimonio Artístico Inmueble.
El rezago se inscribe en una historia más larga: este 19 de septiembre se cumplen nueve años desde que el sismo de 2017 obligó a suspender temporalmente el uso de El Moro hasta someterlo a una revisión técnica.
“Sabemos que la Lotería está con toda responsabilidad trabajando en este proyecto de reestructuración que esperamos conocer a la brevedad”, señaló Martínez Orralde en entrevista.
“Ya atendió a Colinas de Buen, que es una empresa especializada en estructuración, a petición nuestra, pero ellos han cambiado de funcionarios y ese también ha sido el problema del seguimiento; han cambiado de directivos, pero sé que su área técnica es muy responsable y están acabando el proyecto. En cuanto lo concluyan, lo ingresan a Arquitectura”, explicó.
A la Dirección de Arquitectura del INBAL le corresponde revisar el proyecto y emitir la opinión técnica que corresponda para su eventual autorización.
Cambian dictamen
El 6 de diciembre de 2022, Lotería Nacional informó oficialmente que El Moro sería revisado e intervenido para su reforzamiento y conservación debido a “las afectaciones sufridas por los sismos de septiembre de 2022 y anteriores” y anunció que la rehabilitación se llevaría a cabo “durante varios meses”.
Para entonces habían transcurrido ya cinco años desde el terremoto de 2017.
Aquel 19 de septiembre, ante la emergencia, autoridades de Protección Civil y la propia Lotería determinaron no utilizar El Moro ni sus sedes alternas hasta contar con una revisión técnica. Incluso fue pospuesto el Sorteo Mayor previsto para esa noche.
El inmueble de 107 metros de altura volvió después a operar.
Todavía en noviembre de 2021, durante la conmemoración por sus 75 años, la Lotería Nacional difundía una valoración favorable de su comportamiento estructural. Su historiadora Yuriria Estela Robles Aguayo recordó entonces que el encargado del proyecto de El Moro fue el ingeniero José Antonio Cuevas Montes de Oca, experto en mecánica de suelos, quien propuso una cimentación flotante y elástica.
“Los resultados del comportamiento estructural del edificio El Moro fueron exitosos, pasando la prueba del tiempo y de los sismos que se han presentado”, afirmó entonces Robles Aguayo.
De acuerdo con la institución, el recinto fue el primero en el mundo en tener esta cimentación conocida como Sistema de Flotación Elástica, que lo hacía seguro y resistente a los sismos.
Tras el terremoto del 19 de septiembre de 2022, Lotería Nacional encargó un dictamen técnico estructural. La Cuenta Pública de ese año registra 4 millones 2 mil pesos pagados por el estudio, mientras que otro proyecto denominado “Rehabilitación, preservación y reforzamiento estructural en el edificio Moro” tenía prevista una inversión total de 47.9 millones de pesos, aunque en ese ejercicio no registró recursos pagados ni avance.
El comunicado del 6 de diciembre de 2022 describía todavía una condición de seguridad en el entorno inmediato del inmueble.
El ingeniero Charbel Gómez Ruiz declaró entonces que los sismos ocurridos desde 1957 y hasta entonces no habían impactado “de manera extrema” la estructura y que El Moro “no representa un riesgo para quien circula alrededor del mismo”. Añadió que era momento de tomar precauciones y rehabilitarlo para cumplir con la reglamentación de seguridad.
Pero el dictamen entregado ese mismo diciembre modificó la evaluación sobre la seguridad del inmueble.
Sus conclusiones fueron incorporadas por Lotería Nacional a las bases para contratar el “Proyecto ejecutivo para la rehabilitación, preservación y reforzamiento estructural de El Moro”, de noviembre de 2024.
En la convocatoria para la licitación LO-06-HJY-006HJY001-N-263-2024 se señala que el inmueble fue clasificado como de “alto riesgo para los usuarios y los transeúntes”.
También concluyó que la estructura era “demasiado flexible” y que, ante eventos sísmicos de aceleraciones importantes, podían presentarse daños en elementos estructurales o incluso “el colapso parcial o total del inmueble”, además de que “se dañarían en gran escala los elementos ornamentales pudiendo causar accidentes por las caídas o desprendimientos de los mismos a los usuarios o transeúntes”.
La empresa Icapsa Infraestructura de Desarrollo obtuvo en diciembre de 2024 la licitación para elaborar el proyecto ejecutivo de rehabilitación por un monto de 12 millones 959 mil 447.76, pesos, de acuerdo con la Plataforma Nacional de Transparencia.
Un año después, en sus estados financieros integrados a la Cuenta Pública 2025, Lotería Nacional reportó la “rehabilitación, preservación y reforzamiento estructural” de El Moro y atribuyó “principalmente” a esa intervención la variación registrada en el valor de sus bienes inmuebles. Sin embargo, El Moro permanece tapiado y cerrado.
Martínez Orralde estimó ahora que El Moro se encuentra estable, aunque reconoció que todavía necesita refuerzos.
“Me atrevería a decir que está estable. Requiere unos refuerzos que yo espero se solucionen, pero tiene que ser algo muy especializado”, afirmó consultada por REFORMA.
Normas de ayer, desafíos de hoy
Para la historiadora de arte y especialista en patrimonio arquitectónico del siglo 20 Louise Noelle, el caso se inscribe en un problema mayor de conservación, agudizado por sismos como el de septiembre de 2017.
Muchos de esos edificios, explica, fueron construidos bajo normas estructurales distintas a las actuales, lo que vuelve particularmente complejos sus procesos de adaptación.
“No malos, ni estuvieron mal construidos, pero mucho menores a los actuales”, precisó sobre los códigos estructurales de la época.
“Los problemas de reestructuración para que se puedan utilizar con seguridad no son fáciles, porque muchas veces deforman al edificio en el momento en que se les ponen refuerzos por todos lados”, dijo.
Noelle aclaró que no conoce en detalle la situación estructural de El Moro y evitó atribuir a esa complejidad el aplazamiento en sus trabajos.
Advirtió, en cambio, que el patrimonio arquitectónico del siglo pasado ha entrado ya en una etapa en la que su conservación no puede seguir posponiéndose.
“El patrimonio del siglo 20 es un patrimonio enorme que hay que cuidar, porque ya es el del siglo pasado y tenemos el mismo deber de transmitirlo a las futuras generaciones que el patrimonio de otros tiempos”.







