Complicidades y desvíos en la familia de Cuitláhuac
Complicidades y desvíos en la familia de Cuitláhuac
Por Edgar Hernández*
Un hilillo de
sangre ha de haber corrido por la comisura de los labios de Cuitláhuac cuando
voz en cuello e investido de una impostada honestidad, llama a no heredar los
cargos públicos.
Seguro no se vio en
un espejo cuando hizo esa admonición.
“Se debe prohibir
que familiares hereden los cargos”, dijo en enredado mensaje.
Acompañado al
raspón que da a Miguel Angel Yunes Linares, no pudo evitar el madrazo directo que
se dio a la cara ya que bien sabe que la opinión pública está enterada de que
más de 37 miembros de su familia detentan un cargo público con jugosos salarios.
“Hace falta una ley
que determinantemente (sic) prohíba, sin lastimar los derechos políticos, en
poner a un familiar como sucesor o a la esposa, a los hijos y al primo”, señaló
al dirigir su mensaje a presidentes municipales.
Olvidó que un
escalón arriba, desde el gobierno del Estado, su papá, sus hermanos, su
hermana, sus medias hermanas, su primo y sus parientes en tercer y cuarto grado
están incrustados en las nóminas de los gobiernos estatal y municipal y los
congresos federal y estatal, sin que nadie atreva a mover un dedo para remediar
tales abusos de poder.
A la par están los
servidores públicos, esos sí servidores que se sirven con la cuchara grande,
que han hecho del nepotismo una norma.
El saqueo al erario
lo cabeza Rosalinda Galindo, la Reina del Nepotismo, con 32 parientes -hasta la
que ayuda en su casa- que están en las nóminas estatales, municipales y las del
Congreso.
Desmenuzar la lista
de manera reiterada no es necedad.
Para
nadie es secreto, tal como apunta el columnista Armando Ortiz, que medios
paleros de Cuitláhuac García le quieren lavar la cara al inepto gobernador. Lo
malo es que se valen de un tema que, antes que limpiarlo, lo empuerca, el
nepotismo.
Cuitláhuac
García es el amo y señor del nepotismo en Veracruz.
“En
primer lugar colocó a su primo hermano Eleazar Guerrero en la subsecretaría de
Finanzas. Durante mucho rato el gobernador
negó la consanguineidad con Eleazar hasta que Libertad bajo Palabra fue
a desenterrar a la abuela para poner en evidencia las mentiras y nepotismo del gobernador”.
Pero
eso no bastó.

Poco
a poco los familiares de Cuitláhuac García, entes anónimos y desconocidos,
fueron apareciendo:
“Tonatiuh
García, como primer damo, está como dueño de la revista Perfiles de Veracruz,
la cual recibe hasta 200 mil pesos mensuales de convenio con el gobierno de su
hermano”.
“Otra,
Yoloxóchitl García, opera desde la administración de la Secretaría de Salud;
otro hermano, Canek García, trabaja en la administración de Hipólito Rodríguez;
en esa misma administración una prima, Sulekey Citlalli, es la encargada de
Obras Públicas; el padre, Atanasio García, se ha convertido en el freelance
favorito del Colegio de Veracruz, de la SEV y de RTV; Dorheny García, quien ya
fue diputada plurinominal, ahora quiere ser diputada local”.
Y
eso solo es una probada de lo que en los hechos oculta el gobernador.
Habría
que asomarse, dependencia por dependencia, para ver cómo está el reparto de
posiciones de altos medios y superiores. Observar las complicidades en el
intercambio de familiares de una dependencia a otra para que no se note que del
titular depende el pariente beneficiado.
Y
ese juego de poder.
Los
famosos chapulines en donde, en efecto munícipes de todos los partidos
políticos pretenden imponer a la esposa, hijos o primos pero ¿Es que en Morena
no se está haciendo lo mismo?
Habría
que preguntarle a Eleazar Guerrero cuales son sus planes para Jilotepec donde
quiere imponer a su compadre o al diputado Juan Javier Gómez Cazarín en los
Tuxtlas con todos sus recomendados incluyendo a su papá, todo en medio de ese
extraño olor a azufre que lo rodea tras embolsarse 118 millones de pesos del
Congreso.
Habría
que revisar también las listas de Atanasio García, padre del gobernador para
comprobar que la parentela, con distintos apellidos por culpa de la abuela
Manuela, va en pos de las alcaldías más jugosas.
Cuitláhuac
habla de pactos y transparencias que no le quedan ya que son parte del negocio
de la 4T en donde queda claro el abuso de poder no solo en lo familiar, sino en
el manejo de los dineros de manera deficiente, ineficaz y poco transparente.
La
realidad es observar cómo se está desviando el dinero público para las campañas
electorales, al igual que las cruzadas de amedrentamiento a los aspirantes
opositores.
La
realidad son los contantes y sonantes tres mil 100 millones de pesos de daño
patrimonial denunciados por la Auditoría Superior de la Federación del gasto federalizado
al igual que no haya podido acreditar costos por 2 mil 460 millones de pesos
relacionados con obras comprometidas relativas a la ampliación del puerto de
Veracruz.
Son
pues, muchos los frentes los que tiene abiertos el atarantado de Cuitláhuac
García Jiménez como para que -con una autoridad que no le queda ni sabe
interpretar- exija no imponer parientes y conducirse con honestidad en el
inminente proceso electoral.
Todo
ello no refleja mas que el enorme miedo que se tiene ante el inminente voto de
castigo que ya asoma entre amplios sectores de la población.
Tiempo
al tiempo.
*Premio
Nacional de Periodismo