CORRUPCIÓN Y CINISMO
El Regional Coatepec 17 de septiembre de 2025
CORRUPCIÓN Y CINISMO
Cuando no tomas una postura en contra de la
corrupción, tácitamente la apoyas.
Kamal Hassan
El colapso es terrible, como
lo es salir en público a insistir en que son diferentes respecto del pasado
corrupto y arbitrario. Se derrumban penosamente sus frasesitas hechas como
colofón de los discursos malogrados del grupo en el poder. El Titanic moral en
que navegan los que se ufanaban de la “revolución de las conciencias” ha sido
perforado por poderosos icebergs internos, que lo hunden en un miasma repleto
de acciones y quehaceres sobre el que flotaron, mintiendo reiterada y
cínicamente sin rubor alguno.
Los sucesos de actualidad,
dejan hechos girones los ropajes de “honestidad valiente” con los que embozaron
su ruindad, personajes que al llegar al poder mostraron las deformidades que ocultaban.
Ahora se descubren los rostros descompuestos que tapaban las máscaras de pureza,
desbordadas ante el cúmulo de evidencias, de hechos, que en la opacidad y el
control institucional legal y no legal, generaron enormes nichos de corrupción
que ahora mismo ponen en jaque la viabilidad del gobierno transformador.
Las dimensiones del desfalco
descubierto alrededor del denominado “huachicol fiscal” son gigantescas y es
por ello tema central, nodal, para la discusión pública, para la toma de
decisiones de un gobierno que, según los datos mostrados, parece hundirse entre
sus compromisos y “lealtades” o marcar efectivamente la distancia y la
autonomía que se requiere para enfrentar lo sucedido en seis años, en los que
se rompió cínicamente con la triada fundacional de quien debe ser revisado con
la fuerza de la ley y la justicia, esa que tanto proclama la presidenta que se
hará.
“No mentir, no robar y no
traicionar” como efecto tapadera de las acciones contrarias. Porque lo ahora
mostrado con el “huachicol fiscal” como el mayor caso de corrupción nunca visto,
deriva de una planeación criminal de largo alcance, en donde se incluyen la
política institucional de resguardo y complicidad conocida como “abrazos no
balazos”, que significó la omisión de acciones de seguridad en territorios
negociados con permisos para delinquir. Mentir, robar y traicionar las
esperanzas de millones, es el recurso narrativo que sigue siendo refugio de la
desvergüenza.
Por ello debe cuestionarse la
continuidad de la actual clase política en los rieles de lo dictado desde el
pensamiento dominante del sexenio pasado. Es demasiada la descomposición
mostrada como para cerrar los ojos, para seguir negando y mostrando el
desprecio por las evidencias. Los otros datos, otrora salida del cinismo, ya no
alcanzan.
Para la presidenta, la
disyuntiva ante los problemas que enfrenta su gobierno, no puede seguir siendo
negar la realidad, ni asumir que antes que líder y jefa del Estado mexicano, es
militante y leal seguidora del “mesías”, y que por eso no habrá golpe de timón
y enfrentará la oposición interna y las presiones externas. Su frase “hasta
donde tope”, hasta el momento es un lugar cercano que encubre y protege a sus
correligionarios en pactos de impunidad y complicidad.
La pérdida de legitimidad
política es cada vez mayor, al continuar en soliloquios excluyentes y de
lejanía, rompiendo con ello los principios democráticos. A contramano, como
cabeza visible de un grupo gobernante, consolida procesos autocráticos con los
peores comportamientos y alianzas, convirtiéndose en el modelo de todo aquello
que tanto señalaron y que ellos mismos han profundizado.
Los días correrán e iremos
viendo las acciones y las decisiones alrededor de los profundos problemas
nacionales, que enfrentan una etapa de mayor crisis ante el modelo vendido sobre
las promesas éticas y morales que desaparecieron al ritmo de la ruptura
institucional, de la destrucción de contrapesos, de la entrega de espacios de
acción pública a las fuerzas armadas y con ello la militarización que siguen
negando. Las evidencias ponen en jaque al último recurso de contención institucional,
involucrado y manchado por mandato presidencial.
DE LA
BITÁCORA DE LA TÍA QUETA
Los
15 mil millones de pesos robados en Segalmex, son morralla ante los 500 mil
millones y contando del “huachicol fiscal”. Son la corrupción y el cinismo, mantras
de la autodenominada “cuarta transformación”.
X: @mquim1962