CORTAZAR Y SU “RAYUELA”
El Regional Coatepec 18 de septiembre de 2025
CORTAZAR Y SU “RAYUELA”
Uno
de los máximos representantes del llamado boom literario latinoamericano, lo
fue sin duda alguna Julio Florencio Cortázar (Bruselas, 1914, París, 1984),
quien además de desempeñarse como escritor, igual fue traductor, profesor
universitario, guionista cinematográfico y poeta destacado. Su trabajo por
azares del destino lo realizó en Argentina, donde fue influenciado por la obra
literaria de destacados escritores como Jorge Luis Borges, Edgar Allan Poe,
Pablo Neruda, Horacio Quiroga, entre otros.
La obra escrita de
Cortázar la conocemos a través de La casa
tomada (1946), Bestiario (1951), La noche boca arriba (1956), Final del juego (1956), El perseguidor (1959), Historia de cronopos (1962), Rayuela (1963), entre otras muchísimas
más. Los críticos de la literatura universal lo señalan como uno de los
integrantes del realismo mágico, donde sobresale algo único en él: los saltos
cronológicos y los relatos cortos atrapantes, mediante los cuales supo “romper
el paradigma de la escritura tradicional, para abrir diversos mundos
imaginarios”.
Quienes conocen a fondo
su obra escrita, coinciden en señalar que sus libros más importantes que son
motivo de una crítica literaria, están llenos de: reflejos de la sociedad;
sarcasmos e ironías; reflexiones filosóficas; el retorno a la niñez y los
juegos de la infancia; el desplazamiento entre tiempo, espacio y acciones; el
amor, los celos, el arte y la muerte; el vértigo ante lo inexplicable, ante el
descubrimiento de mundos paralelos, así como crear el puente de unión entre
ellos; y de que los lectores unan piezas (imágenes, frases, relatos, diálogos y
monólogos) para poder armar un supuesto Modelo Ideal, que puede ser la vida
misma.
Sus pasiones por la escritura
lo llevaron ser con el tiempo un autor reconocido por sus cuentos, novelas,
prosa poética, dramaturgia y misceláneas. Su obra cumbre es Rayuela, una novela experimental que
desafía las convenciones narrativas y puede leerse de varias maneras,
convirtiéndose en un hito literario. Dicho libro se incluye como parte del boom
latinoamericano, pero también de la literatura española contemporánea. Rayuela “significó un salto al vacío que
lo distanció de la seguridad controlada de los cuentos fantásticos de su
primera época como escritor para adentrarse en una búsqueda sin hallazgos a
través de preguntas sin respuestas”.
Rayuela, trata
de una historia de amor, la de Horacio Oliveira (intelectual argentino) y la
uruguaya Lucía, “la Maga” en el París bohemio. “Su trama se desarrolla de forma
no lineal, invitando al lector a saltar entre capítulos y vivir la historia con
la misma libertad del juego infantil, utilizando la estructura como una
metáfora de la vida y la búsqueda constante del protagonista”. Cortázar diseñó
así esta historia de amor, precisamente para que “el lector tenga la libertad
de experimentar distintas lecturas, cada una ofreciendo una experiencia
diferente de la historia”.
Experimentemos algo
distinto a la lectura tradicional, leamos Rayuela,
ese tradicional juego infantil escolar y de barrio de cuando éramos
niños…teniendo cuidado de no pisar la raya del casillero o tirar la piedra
demasiado lejos, perdiendo así el turno o el juego.