Cosas que parecen bastante comunes
La otra versión:
Por René
Sánchez García

Muy a menudo suelen
ser calificados los seres humanos como muy observadores, bastante fijados a
cada uno de los detalles que contiene un objeto o una persona en particular, o
bien, como bastante conocedor de todos y cada uno de los símbolos que contiene
un todo universal.
Eso pasa cuando ingresamos a
un centro ceremonioso de tipo religioso, mismo que está lleno de muchas
imágenes, figuras, íconos, palabras, sonidos, ritos, olores y hasta de sabores
en alguno de los casos. Nada está allí sin razón alguna, cada detalle guarda un
significado particular que tiene que ver con otro nivel más amplio, pero
sobretodo que cada uno de estos nos trasmite mensajes que se convierten en
emociones de variados tipos.
Así por ejemplo dentro de la
religión católica, la simbología de los colores es importante. Sólo que
nosotros al asistir los vemos tan comunes, porque nunca ponemos atención a qué
tipo de ceremonia, de festividad, de oficio o sacramento asistimos un domingo
cualquiera, o dentro de un ceremonial tradicional anual en honor a un santo.
Nunca ha sido lo mismo escuchar y participar en una misa, que estar presentes
en un rito como lo es el matrimonial. Pero siendo observadores, los colores más
comunes son: blanco, morado, negro, verde, rojo, azul, rosa, dorado y plateado.
Lo que sí es verdad, cada color tiene que ver en su caso, salvo variaciones
culturales, con el mundo natural y la vida humana, de acuerdo con los pasajes
de la Biblia.
Así, el Blanco es el símbolo de la luz y pureza divinas, de la paz y el
gozo, se emplea en los tiempos de Navidad y Pascua, así como en solemnidades
centradas en Jesucristo. El color Morado es señal de luto, duelo y penitencia, por lo que se usa en los sacramentos en
honor a los enfermos. El tono Negro,
igual que el morado es símbolo de luto, por lo que puede utilizarse en misas de
réquiem del Viernes Santo, Virgen de Dolores o Fieles Difuntos. El color Verde es el signo de la esperanza y
color propio del Tiempo Ordinario o cuando no haya motivo para otro en
especial. En cambio, el color Rojo simboliza la fuerza del Espíritu Santo, el amor de Dios y la sangre de los
mártires, por lo que se puede utilizar el Domingo de Ramos o el Viernes Santo.
Continuando con esta
simbología de los colores cristianos, toca el turno al Azul, exclusivo para la Virgen María, sobretodo en la fiesta de la
Inmaculada Concepción y ciertas fiestas marianas autorizadas localmente. Así el
tono Rosa, simboliza la atenuación
del rigor penitencial, por lo que se utiliza solamente el tercer domingo de
Adviento y el cuarto de Cuaresma. El siguiente es el Dorado y Plateado, en
tanto colores suntuosos y gloriosos, sustituyen a cualquier otro color –salvo
morado y negro- en cualquier solemnidad u ocasiones especiales (ordenaciones
sacerdotales, Misa de Gallo, Cristo Rey, Vigilia Pascual y Asunción de María.
De antemano les digo que no
soy conocedor del simbolismo la religión católica, pero quise abordar el tema
de los colores que me parece bastante interesante, para que cuando vayamos al
templo de nuestra preferencia, sepamos un poco de este tema.
sagare32@outlook.com