merienda del altar día de muertos
Comparte

 

            En las calles del pueblo ya se respira el olor a flores de Cempasúchil, diente de león y rama tinaja. En los comercios y el mercado los aromas de los frutos, panela, velas, chocolate, jamoncillos, licores, entre otros alimentos y preferencias. La gente va en todas direcciones, se apresuran para tener lo necesario de acuerdo a su economía y decorar un altar en sus hogares para esperar a los fieles difuntos. En sí es una romería, el folclor está presente en esta época y el entusiasmo se refleja en todo momento, pues es la fiesta que recuerda a los muertos.

 

            Es una tradición que se conserva desde tiempos prehispánicos, en lo que se tiene la creencia de que los difuntos regresan a casa en estos días para visitar a la familia y paladear aquellos alimentos que en vida fueron de su preferencia. En fin, es una forma de pensar en que el espíritu sigue participando o interactuando en la vida.

 

            Se sabe que cuando en el cuerpo de un ser humano se disgregan los átomos, la vida se le escapa y el alma y espíritu se liberan para irse a purificar, mientras el cuerpo recibirá santa sepultura. En ese sentido el espíritu, según algunos filósofos, buscará la purificación milenaria, antes de reencarnar en otro cuerpo ¿cómo volver al hogar que fue suyo alguna vez? Bueno, las tradiciones y costumbres están arraigadas en el colectivo de la sociedad y se viven cada vez más con fe y esperanza que algún día también se tendrá que volver a al hogar para ser partícipe espiritualmente de esta ancestral fiesta de todos los santos.

 

rafaelrojascolorado@yahoo.com.mx