CUARTETO LATINOAMERICANO SE DESPIDE ENTRE APLAUSOS

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Agencia Reforma

Monterrey, NL 23 mayo 2026.- Los asistentes al primer concierto de la segunda serie de la Temporada 2026 de la OSUANL vivieron una velada extraordinaria y emotiva en el Teatro Universitario de la UANL, la noche del pasado jueves.

 Bajo la batuta de su director titular, el maestro Eduardo Diazmuñoz, el ensamble universitario ejecutó un atractivo programa integrado por obras de Antonio Vivaldi, Astor Piazzolla y Alberto Ginastera.

Pero, al mismo tiempo, se trataba de la última ocasión en que el público regiomontano escucharía al Cuarteto Latinoamericano, integrado por los hermanos Saúl y Arón Bitrán en los violines, Álvaro Bitrán en el violonchelo y Javier Montiel en la viola.

 A lo largo de sus 44 años de existencia, esta agrupación de gran prestigio internacional realizó más de 100 grabaciones, algunas de ellas ganadoras del Grammy Latino.

 El programa abrió con el Concierto Op. 3 número 11, procedente de la colección L’estro armonico, del compositor barroco Antonio Vivaldi. En esta obra del género concerto grosso, Saúl, Arón y Álvaro Bitrán ejecutaron magistralmente las partes de violines y violonchelo solistas, mientras que el violista Javier Montiel se integró a la orquesta de cuerdas acompañante.

 La pieza funcionó como una excelente introducción a la segunda obra del programa: Cuatro estaciones porteñas, del argentino Astor Piazzolla, en un arreglo para cuarteto de cuerdas y orquesta realizado por el bandoneonista César Olguín y dedicado al Cuarteto Latinoamericano.

 El título de la obra hace una referencia directa a Las cuatro estaciones, de Vivaldi -y Olguín, en su arreglo, se permitió incluso algunas citas literales-; sin embargo, en realidad se trata de piezas totalmente independientes, creadas por Piazzolla para ser interpretadas por su afamado quinteto.

 Después de su brillante interpretación, el cuarteto ofreció como encore el melancólico tango Volver, de Carlos Gardel, en una adaptación del violista de origen argentino Enrique López.

 En la segunda parte del programa, la orquesta brindó una emotiva ejecución de la obra Tangazo, de Astor Piazzolla. En ella, el compositor logró llevar a cabo la “transfiguración” del tango a través de recursos orquestales y compositivos, así como del uso de timbres sumamente creativos, transformando una tradición urbana bonaerense en música orquestal moderna de gran calidad.

 Tangazo permitió a los primeros atriles de las secciones de maderas y metales aportar su expresión personal en la ejecución de algunos solos de un lirismo cautivador.

 El programa cerró con una emocionante interpretación de las danzas del ballet Estancia, de Alberto Ginastera, otro gran compositor argentino del siglo 20.

 La energía y el lirismo de estas piezas encontraron una expresión elocuente y emotiva bajo la batuta del maestro Diazmuñoz, quien justamente ese día celebraba su cumpleaños. Qué mejor regalo para él que dirigir tan bello programa al lado de sus grandes amigos del Cuarteto Latinoamericano.

 La OSUANL finalizó el evento interpretando “Las mañanitas” para su director, quien no pudo evitar derramar algunas lágrimas de emoción ante la ovación del público.