
DE IDEAS E IDEOLOGIAS
René Sánchez
García
Siempre he sostenido que el acto más rebelde que ha tenido la humanidad, ha sido el hecho de poder pensar. Pensar les
ha permitido a los hombres y a las mujeres no sólo sobrevivir, sino por medio
del uso de la palabra hablada y escrita, han podido juntos entender y
transformar el mundo. Y es que el hecho de utilizar adecuadamente la mente para
razonar y su inteligencia para crear, les ha permitido tener ideas propias y
mejorar así constantemente la calidad de sus pensamientos. Es menester recordar
que no hablamos sólo de ideas o representaciones brillantes o complejas, igual
podemos encontrar representaciones y conceptos simples, pero ambas sirven para
resolver el porqué de las muchas cosas que nos rodean.
La idea no es sólo la
representación mental de una cosa real o imaginaria, es más bien un
razonamiento individual previo de donde nace el germen de una acción o la idea
principal de un proyecto a indagar o investigar. Se trata de una misteriosa
fuerza de génesis y proceso de la formación de las demás ideas que darán forma
posteriormente a una definición o un concepto, a una ley, así hasta llegar a
engendrar una teoría provisional o definitiva. “Esta capacidad humana de
formular ideas, sólo será posible si se asocia a la capacidad de curiosidad,
observación, razonamiento, autorreflexión, creatividad, imaginación, destrezas,
así como la habilidad de adquirir y aplicar el intelecto”.
He aquí el inicio de las
ciencias. Si bien todo nace de la observación de un fenómeno natural o social,
lo cierto es que la duda, como lo expresó Descartes, es el origen de la
sabiduría. Lo no científico se nota claramente en la incapacidad humana de
cuestionar y pensar críticamente. Esta ignorancia humana se caracteriza por la
certeza infundada y la falta de reflexión. En ciertos planos de la sociedad, como
lo dice Teócrito: “los hombres libres tienen ideas, los sumisos tienen
ideologías”. O bien con Eduardo Galeano: “Libres son quienes piensan, no
quienes obedecen” y lo expresado por Octavio Paz: “La ceguera biológica impide
ver, la ceguera ideológica impide pensar”.
Nunca debe haber
confusión, las ideologías por definición son un “conjunto de ideas, valores y
creencias que conforman un tipo de pensamiento único y fundamental que
caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad y época”. Como podemos
observar se trata de sinnúmero de contenidos, leyes, recomendaciones y
preceptos debidamente estructurados, que sirven de estímulo a los individuos de
un grupo para hacer prosperar un movimiento social, político o religioso. “Las
ideologías ofrecen una interpretación particular de la realidad, estableciendo
qué es lo importante, qué es lo bueno y qué es lo malo”. Estas ideas,
estructuras y con propósito, buscan orientar las acciones de las personas hacia
la transformación de la sociedad, o bien lograr la felicidad individual o del
grupo al que se pertenece.
Aquí no se piensa, se
obedece, simple y sencillamente. Basta con leer o escuchar el contenido de un
manual, que nos dice la verdad de cómo es el todo. Aprender paso por paso cada
uno de los preceptos es la tarea fundamental, así como difundirlo a quienes
tienen necesidades inexplicables de vida. De allí que alguien alguna vez haya
expresado: “La diferencia entre un ciego y un fanático, es que el ciego sabe
que no ve”.