Es innegable que frecuentemente usamos términos o palabras, cuyo origen desconocemos; en la región de Coatepec, es muy común utilizar estos nahuatlismos. Hoy aprovechando esta fecha, hablaremos de los niños.
PIPIOLO: se emplea a los niños que apenas caminan; viene del náhuatl Pipiol, cuyo significado es abejita, refiriéndo se al insecto en diminutivo.
CHILPAYATE: párvulo o niño pequeño algo inquieto. Su etimología es Chiltic, colorado y Payatl, gusanillo velloso o peludo. Es una comparación con las orugas, que son muy molestas cuando rozan la piel.
ESCUINCLE: Se refiere a un niño travieso. Itzcuintli: perro sin pelo ó pelón que no habla; se refiere a los perros que no ladran.
TLANQUECHO: Niño sin di entes o que le falta alguno; su equivalente es chimuelo. Viene de Tlancui, apretar las muelas.
PILHUANEJO: Muchacho locuaz o despreciable. Su origen es Pilhuen, hijo en término despectivo.
CHAMACO: este término se utiliza para definir cariñosamente a un joven gordinflón. Viene de Chamahuac, que quiere decir grueso o engruesar.
Amigos, recuerden que no debemos desafiar a la mala suerte; evitemos que nos pase lo de aquél fulano, que tanta mala suerte lo perseguía, que los “chilpayates” que no eran de él, se parecían a él.
¡Ánimo ingao…!
Con el respeto de siempre Julio Contreras Díaz
El DJ, es el portador del mensaje de estos niños. Por favor escuchemos su clamor.