Diputaciones para Héctor Yunes y Enrique Ambell
Diputaciones para Héctor Yunes y Enrique Ambell
Por Edgar Hernández*
¡Marlon
Ramírez cumple tres semanas encamado por Covid-19!
En la recta final por las candidaturas a
cargos de elección popular viejas caras y nuevos prospectos luchan por encartarse
en el proceso comicial del 6 de junio con y sin el amparo de las coaliciones.
Héctor Yunes Landa, Rosendo Pelayo, Elizabeth
Morales, José Luis Enríquez Ambel, Erika Ayala Ríos, Anilú Ingram, Carlos
Vasconcelos y hasta “Paquita, la del Barrio” se mueven en los escenario PAN,
PRI, PRD, MC.
Unos ya inscritos, otros que levantan el dedo
en la búsqueda de una pluri, acaso una uninominal o alguna de las 212 alcaldías.
Se observa pues, un campo fértil para
alcanzar un puesto de elección popular de cara a un decaído partido en el
poder, Morena, en el descrédito ante el repudio ciudadano.
Y es que, en efecto, solo bastaron dos años
para venirse abajo el andamiaje que construyó Andrés Manuel López Obrador, el
mismo que lo llevaría al más alto cargo de elección popular.
A la vuelta de tan breve lapso el llamado
partido de la esperanza se derrumba estrepitosamente aprovechando la
circunstancia los buenos, los malos y los feos de la oposición para regresar de
nuevo al aparato de poder.
Por la vía de la coalición o como
independientes, un ejército de aspirantes a cargos de elección popular levantan
en dedo con la fundada certeza de alcanzar el respaldo ciudadano presto al voto
de castigo.
Incluso en este escenario no pierden
oportunidad cartuchos quemados que paradójicamente entran en el catálogo de más
vale malo por conocido.
Se abren las compuertas a probados y
reprobados del pasado en esa rara dialéctica de que ahora resulta que estábamos
mejor cuando estábamos peor.
El 2 de febrero próximo se cierran los registros
a cargos de elección popular y las filas de aspirantes se vuelven
interminables.

Por lo pronto la coalición ¡Va por México!
funciona.
Está a todo lo que da partiendo del hecho que
para las diputaciones federales no hay polémica, irán de la mano el PAN, PRI y
el PRD al rescate del Congreso de la Unión. Van en busca del contrapeso. Van
por la mayoría que ataje las locuras de una administración, la de López
Obrador, autoritaria y déspota.
Mientras a nivel estatal, a siete días del
cierre del registro de aspirantes se percibe un sensible jaloneo en plazas
importantes como Xalapa, el corredor Veracruz-Boca del Río, el norte y sur de
la entidad.
El argumento de quien detenta la mayoría
electoral, el PAN, va en el sentido de que la alianza no funciona en plazas
donde el PRD y el PRI no tienen presencia.
Es el polémico caso de Xalapa en donde el
tricolor y el del sol amarillo no tienen ni siquiera una sola regiduría que los
represente ¿Por qué, entonces los azules habrían de compartir el pastel o
entregar la candidatura?
Mientras habrá que recordar que el PRD
sobrevivió a la debacle preservando 43 plazas municipales que sin la alianza es
muy posible las conserve aspirando incluso a alcanzar 70 para junio en compañía
de la coalición.
Mientras el PRI, en tercer lugar electoral,
de manera por demás señalada ha acudido a personajes como Pepe Yunes, Igor Roji
y Nereida Santos Hernández, a quienes los caracteriza su honestidad y trabajo
en favor de la ciudadanía, para alcanzar el triunfo y reposicionarse.
El PRI vive, sin embargo, momentos de
infortunio recrudecidos por el intempestivo contagio de Covid-19 de su
dirigente Marlon Ramírez, quien va para 15 días tirado en cama en estado
preocupante, según los médicos que lo atienden.
La vida, sin embargo, sigue al igual que la
política.
Ya vienen los registros, precampañas, campañas
y elecciones, todo en el marco de una gran incógnita ¿Saldrá la gente a votar?
Considerando que el abstencionismo es
favorable para la causa Morena, todo puede suceder. Por lo pronto los morenos
se declaran listos con las talegas de dinero para comprar el voto; firmes para
robarse las elecciones.
Todo es cuestión de tiempo.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo