
Ilustración de un cerebro humano
EL CEREBRO HUMANO
René
Sánchez García
Los estudiosos de la anatomía,
estructura y cuidado del cerebro, mencionan que es un órgano bastante complejo que controla todas
las funciones del cuerpo humano; que está compuesto por miles de millones de
neuronas que se conectan y se comunican entre sí, ante cualquier evento o
información que capte la vista, oído, tacto, gusto y olfato; que coordina los
movimientos voluntarios e involuntarios que le llegan por medio de señales
nerviosas, no sólo cuando el humano respira o camina, sino hasta puede regular
las emociones de todo tipo.
Las neuronas a través de
mensajes químicos, no sólo procesan e interpretan información, sino que también
permiten hacer funcionar adecuadamente la memoria y con ello el razonamiento y
el aprendizaje. El cerebro se divide en cuatro lóbulos: frontal, parental,
temporal y occipital, con funciones bien específicas cada una de ellas. La
parte más grande del cerebro se divide en dos hemisferios: izquierdo y derecho,
mismos que están conectados por el cuerpo calloso.
No debemos olvidar que
juegan un papel importante el encéfalo, el cerebelo, el tallo cerebral, los
lóbulos cerebrales, las neuronas y la sinapsis. Viene ahora la pregunta: ¿Para
qué sirven o cual es la función específica de los hemisferios izquierdo y
derecho? Los estudiosos parecen coincidir en base a estudios realizados en
laboratorios, tomando como muestra una variedad de cerebros humanos vivos y
fallecidos, las siguientes funciones:
Izquierdo: planificación
de actividades diversas, importancia por los detalles específicos, manipulación
de cualquier tipo de control, precisión en cada uno de los eventos a realizar,
construcción de la crítica constructiva, manejo exacto de las funciones
numéricas, registro mental de todos y cada uno de los hechos sucedidos,
pensamiento de tipo lógico en la búsqueda de soluciones, manejo perfecto del
análisis y la síntesis de pensamiento, y todo aquello que tiene que ver con la
racionalidad.
Derecho: Creatividad para
todo tipo de invención científica o tecnológica, desarrollo amplio de la
intuición facilitadora de creación, receptor de todo tipo de sentimientos
humanos, manejo de los distintos estados emocionales, preferencia por la
música, la poesía y el drama, una mente siempre creadora de todo tipo de fantasías,
todo aquello que tiene que ver con la apreciación por las bellas artes y lo
manual, desarrollo por la búsqueda de la curiosidad, lo que tiene que ver con
los impulsos para descubrir algo nuevo, y una amplia imaginación para la
creatividad en todos los campos.
Todos estos estudios no
son algo acabado, se trata solo de indicadores para poder situar todo aquello
que nuestro cerebro humano le es posible de imaginar y realizar.