Pedro Peñaloza
“La educación consiste, principalmente,
en lo que hemos desaprendido”.
Mark Twain
Los resultados de la “Prueba PISA 2025” realizada a alumnos de 15 años nos entregan una radiografía de la grave situación que atraviesa la educación en el país. Recordemos que la historia de México en este examen ha sido de fracasos constantes, con crecimientos pequeños (Milenio, 07/09/2026, p. 9); únicamente en la evaluación de 2009 el país protagonizó uno de los avances más importantes entre los miembros de la OCDE con casi 15 puntos. Algunos resultados se estabilizaron o bajaron en las pruebas de 2009, 2012, 2015 y 2018. Pero fue en la de 2022 cuando los resultados tuvieron una caída estrepitosa, principalmente en el rubro de matemáticas. Por esos números, López Obrador despotricó contra la evaluación acusándola de neoliberal, comparándola con el Fondo Monetario Internacional (La Jornada, 06/12/2023).
PISA evalúa las habilidades de estudiantes en Comprensión Lectora, Matemáticas y Ciencias. Esta evaluación 2025 fue la primera realizada desde la implementación de la Nueva Escuela Mexicana que instrumentó el morenismo. Con los resultados México tiene un retroceso educativo de un cuarto de siglo: bajó siete puntos en matemáticas y otros siete en lectura con respecto a la edición pasada; cuatro de cada 10 estudiantes mexicanos de 15 años (41.8 por ciento) quedaron por debajo del nivel promedio.
También se evaluó por primera vez el aprendizaje en el mundo digital, con resolución de problemas mediante herramientas computacionales y México obtuvo 453 puntos, 47 menos que el promedio de la OCDE (500). Queda claro que a la 4T no le interesa la formación educativa integral de los jóvenes y las mediciones nacionales e internacionales son veneno puro para su supuesto proyecto de transformación.
La llamada Nueva Escuela Mexicana comenzó a operar en el ciclo 2022-2023 y durante sus primeros años no hubo una medición nacional comparable de los aprendizajes, ya que al puro estilo morenista eliminaron el Instituto Nacional para la Evaluación Educativa en 2019, organismo autónomo que sustituyeron con una Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación, que también desaparecieron cuando la Cámara de Diputados en 2024 acabó con todos los organismos autónomos (INAI, Cofece, IFT, CONEVAL, CRE).
Un aspecto importante que subyace en el caso mexicano son las franjas de desigualdad social que están presentes en la medición y que dibujan a un país fracturado, en donde se apuesta por el control político y por no atacar los problemas estructurales que agobian y marginan a las clases subalternas. La educación profunda y crítica de los jóvenes es subversiva y muy peligrosa para el bloque dominante. Por eso, el desastre seguirá.








