EL DOLOR: UN LLAMADO DE NUESTRO CUERPO PARA REVISAR NUESTRA SALUD
EL DOLOR: UN LLAMADO DE NUESTRO CUERPO PARA REVISAR NUESTRA SALUD
· El 27% de la población
mexicana experimenta dolor crónico de acuerdo con el INEGI1
· El dolor agudo suele
desaparecer en el corto plazo, mientras que el crónico es aquél que se mantiene
por más de tres meses.
Guadalajara,
Jalisco; 28 febrero 2025.- El dolor es una experiencia sensorial y emocional
que afecta a millones de personas en el mundo. De acuerdo con la Organización
Mundial de la Salud (OMS)2, el dolor es una de las principales causas de
consulta médica, y se estima que aproximadamente el 27% de la población
mexicana lo experimenta de manera crónica, lo que limita su calidad de vida y
representa un obstáculo para su bienestar físico y mental.
“El
ser humano está íntimamente ligado al dolor. A lo largo de la evolución, hemos
desarrollado una notable capacidad para adaptarnos al dolor. Sin embargo, esa
adaptabilidad no es sinónimo de bienestar. En el contexto médico, el dolor debe
ser reconocido como un síntoma clave que demanda atención”, puntualizó la Dra.
Cynthia Vega, director de Relaciones Medicas de PiSA Farmacéutica.
El
dolor puede clasificarse de acuerdo con su duración y frecuencia. Según la
Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP)3, el 20% de las
personas experimenta dolor crónico, mientras que el dolor agudo afecta al 10%
de la población en algún momento del año.
“El
dolor agudo aparece de manera repentina y desaparece cuando se trata la causa,
como en el caso de un traumatismo, mientras que el crónico es aquel que
persiste por más de tres meses y puede ser causado por lesiones, enfermedades o
patologías crónicas”, comentó la doctora.
Entre
los principales síntomas del dolor crónico se encuentra la sensación de
quemazón, rigidez, picazón o punzadas, y puede presentarse como un dolor de
articulaciones, rodillas, artritis, espalda, cabeza, cuello, fibromialgia y
dolor oncológico4. Por otra parte, el dolor agudo puede manifestarse a través
de una sensación de cosquilleo, adormecimiento, debilidad, o una molestia
punzante.5
Dependiendo
su tipo, el manejo de dolor puede ir desde el tratamiento por vía oral o
sublingual hasta soluciones inyectables que combinan tres compuestos clave: el
diclofenaco, antiinflamatorio no esteroideo que reduce los procesos inflamatorios
y la sensación de dolor; el complejo B, que mejora la regeneración nerviosa,
alivia el dolor muscular y disminuye la fatiga asociada con altos niveles de
ácido láctico; y la lidocaína, un anestésico que reduce el dolor en el momento
de la aplicación, mejorando la experiencia del paciente.
«La
combinación de estos tres compuestos ha demostrado ser una solución altamente
eficaz para aliviar distintos tipos de dolor, ya que ataca el problema desde
varias dimensiones y permite una rápida recuperación del paciente hasta por 24
horas», destacó la vocera.
La
evolución tecnológica ha transformado la forma en que se administran los
tratamientos en pro del manejo del dolor y la seguridad del paciente, entendida
por la Organización Mundial de la Salud (OMS)6 como la ausencia de daños
prevenibles durante la atención médica. Entre los diferentes avances en el
campo, podemos mencionar nuevos analgésicos y combinaciones de medicamentos
inyectables, realidad virtual (acompañada con tratamientos médicos), terapia
con células madre y la nanomedicina.7
Estas
innovaciones tecnológicas facilitan el manejo del dolor y contribuyen a un
tratamiento más práctico y seguro que impacte de forma positiva la calidad de
vida de los pacientes:
“Dentro
de los avances en seguridad y tecnología, podemos mencionar la jeringa
prellenada de doble cámara, que, gracias a su diseño con tecnología alemana,
contiene dos cámaras separadas que mantienen las dosis adecuadas de los
compuestos activos. Esto combinado con agujas que cuentan con sistema Luer lock
facilitan la aplicación para los pacientes”, agregó la doctora.
La
jeringa prellenada y el sistema Luer lock ofrecen mayor comodidad para el
paciente al reducir el riesgo de contaminación durante la preparación de la
jeringa, y fomentando el apego al tratamiento. Para su aplicación, basta con
agitar para mezclar y proceder a la inyección, lo que reduce el riesgo de
errores y garantiza la correcta combinación de los medicamentos. Por su parte,
el sistema Luer lock, un mecanismo de rosca que asegura una conexión firme
entre la jeringa y la aguja, evitando fugas y desprendimientos durante la
inyección.
“Todos
los pacientes tienen derecho a una vida libre de sufrimiento innecesario.
Sabemos que el dolor puede ser debilitante, pero también entendemos que su
manejo adecuado y la implementación de medidas de seguridad pueden transformar
vidas. Es importante, ante todo, eviten la automedicación y acudir con
profesionales de la salud que podrná intervenir y devolver la dignidad y
confort a quienes padecen molestias”, finalizó Dra. Cynthia Vega, director de
Relaciones Medicas de PiSA Farmacéutica