El “peligro” de la paridad
El “peligro” de la paridad
Por Aurelio Contreras Moreno
Las elecciones
federales y locales que se celebrarán en México el año entrante serán, como ya
es sabido, determinantes para el futuro inmediato del país, además que por el
número de candidaturas en juego serán las más grandes de la historia hasta la
fecha.
En total, estarán en
disputa 21 mil 368 cargos de elección popular en los comicios de 2021, entre
los que sobresalen las 500 diputaciones federales del Congreso de la Unión y 15
gubernaturas, siendo estas últimas las que despiertan mayor interés –y
ambición- entre los partidos políticos y sus grupos de poder a nivel local.
Es desde los estados
de la Republica que estos grupos de interés desarrollan y afianzan su
influencia y permanencia en la arena política y por ello, a los que ya los
tienen en sus manos les resulta fundamental mantenerlos; así como arrebatarlos
o conquistarlos a los que están disputando esos cotos de poder local.
Es en ese contexto
que el pasado 6 de noviembre de 2020 el Consejo General del Instituto Nacional
Electoral (INE) aprobó, con nueve votos a favor y dos en contra, un acuerdo que
establece los lineamientos para lograr la paridad de género en las candidaturas
a los gobiernos estatales a partir de los comicios que se celebrarán el año
entrante, lo cual representa un hito histórico que, como era de esperarse, ha
provocado resistencias de extremo a extremo del espectro político e ideológico.
¿Qué implica en los
hechos este acuerdo? Que en las elecciones de los 15 gobiernos estatales de
2021 sean postuladas al menos siete mujeres por partido o coalición que
participe, lo cual puso los pelos de punta en aquellos institutos políticos en
los que no se han preocupado por preparar los suficientes cuadros femeninos
para contender por tal cantidad de espacios; o bien, en los que esos cotos de
poder de los que hablábamos están “reservados” para hombres.
Solo así se puede entender la impugnación que del acuerdo del INE hizo
ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, cuatro días
después de aprobado, el Senado de la República a través del presidente de su
mesa directiva, Eduardo Ramírez Aguilar, legislador por Morena que también ha
sido diputado por el Partido Verde y secretario general de Gobierno de Chiapas
durante el sexenio de Manuel Velasco Coello, periodo al que pertenecen unas
fotos en las que aparece reunido ni más ni menos que con el “hermano incómodo”
del actual régimen, el “recaudador” Pío López Obrador, consanguíneo de “ya
saben quién”.

En el recurso de
apelación promovido por el Senado se alega que “lo que se recurre es esa falta
de competencia y facultades del INE para emitir las medidas de paridad de
género en la postulación de candidaturas a las gubernaturas”, y contiene
“argumentos” verdaderamente patéticos, como una supuesta vulneración de la
Constitución a partir de que “para emitir medidas o lineamientos que otorguen
derechos a las mujeres, necesariamente se deben restringir derechos de los
hombres”.
Pero el planteamiento
es una total falacia. No hay tal vulneración de la Constitución toda vez que
desde el año pasado se llevaron a cabo una serie de reformas a los artículos 2,
4, 35, 41, 52, 53, 56, 94 y 115 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos en materia de paridad de género en todos los niveles de
gobierno y en los poderes públicos, enmiendas conocidas como “Paridad en Todo”
que fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 6 de junio de
2019. Se trata pues de un mandato constitucional en firme al que los partidos
buscan darle la vuelta –con chillidos como el mencionado- porque afecta los
intereses de quienes los controlan, que son todos del sexo masculino.
Y hay otro elemento
en juego y quizás el que verdaderamente es la clave del rechazo: una vez que
sea una realidad la paridad en las postulaciones a las candidaturas a las
gubernaturas, no podrá evitarse que se aplique de manera casi natural el mismo
principio en el siguiente nivel: la elección de Presidente de la República en
2024.
Las ambiciones
políticas de varios se derrumbarían sin remedio. Por eso la quieren “tumbar”.
Fiasco
Sin un objetivo
concreto, sin logros que mencionar y cercado por los escándalos de violencia
política de los últimos días, lo que terminó acaparando los titulares acerca
del mensaje por el segundo informe de labores del gobernador Cuitláhuac García
Jiménez fueron sus reiterados señalamientos y acusaciones a su antecesor
directo, Miguel Ángel Yunes Linares.
Cuando eso es lo más
importante de la comunicación oficial de tu acto de exposición pública más
relevante del año, sabes que fracasaste rotundamente.
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter:
@yeyocontreras