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René Sánchez García

Unas pocas semanas después del fallecimiento del famoso escritor portugués llamado José Saramago (Tías, España, 18 de junio de 2010), Marcela González Durán y Ramón Córdoba, se dedicaron a comunicarse con los amigos más íntimos que en vida compartieron anécdotas importantes con el escritor, periodista, dramaturgo y poeta fallecido, a fin de rendirle un homenaje póstumo, mediante un texto nuevo que resaltara parte de su obra publicada, esto es, de sus mejores cualidades como escritor universal. Hombre que en el año de 1998 obtuviera el Premio Nobel de Literatura, que otorga la Academia Sueca. Recordemos que él nació en Azinhaga, Portugal, el 16 de noviembre de 1922.

Este ejercicio trajo como resultado la publicación de José Saramago en sus lectores (México, 2010, Ed. Alfaguara, 82 p.) que contiene 13 excelentes trabajos, “donde algunos de sus lectores y colegas indican páginas preferidas de alguna obra de Saramago y explican por qué lo son”. Esta antología comentada, que es una colección de joyas. Más que reflexiones teóricas de crítica literaria, son expresiones cortas (algunas de media cuartilla, otras hasta de dos) nacidas desde lo más profundo del alma y del corazón humano de estos sus eternos lectores.

Así, Claudio Magris (Italia), comenta sobre El año de la muerte de Ricardo Reis (1998); le sigue Sergio Ramírez (Nicaragua), hablando de El viaje del elefante (2009); a continuación, Héctor Abad Faciolince (Colombia), se refiere a El año de la muerte de Ricardo Reis (1998);  le sigue Hernán Lara Zavala (México), quien hace énfasis en El equipaje del viajero (2000); en ese mismo orden Ángeles Mastretta (México), escribe sobre Poesía completa (2005); igual Laura Restrepo (Colombia) diserta sobre El Evangelio según Jesucristo (2010); sin faltar las notas de Juan Gelman (Argentina) sobre Todos los nombres (2001).

Continuando con estas pequeñas joyas sobre la vida de José Saramago, Fernando Meirelles (Brasil), nos comenta sobre Ensayo sobre la ceguera (2010); le sigue Ignacio Padilla (México), quien habla sobre El año de la muerte de Ricardo Reis (1998); a continuación, Alberto Ruy Sánchez (México) diserta sobre Memorial del convento (1999); le sigue Sealtiel Alatriste (México), quien se refiere a Manual de pintura y caligrafía (1999); la gran Elena Poniatowska(México), que escribe sobre Ensayo sobre la ceguera (2010); y finalmente, Juan Cruz (España) cierra con comentarios personales sobre Cuadernos de Lanzarote I (1997); todos bajo el sello editorial de Alfaguara.

Como en lo personal soy un lector seguidor de Elena Poniatowska, a continuación, cito su atinado comentario vertido sobre el libro Ensayo sobre la ceguera de Saramago: “De nada nos sirve abrir los ojos si no sabemos ver. Al hacernos perder la vista, Saramago, que siempre fue un vidente y un iluminado, nos enseña a ver. Ensayo sobre la ceguera es el libro más sabio, es una Biblia dolorosa, terrible. Antes de leerla hay que prepararse, porque leerla es uno de los grandes golpes que nos da la literatura. Y la vida”. Como regalo para los lectores de este pequeño libro: José Saramago en sus lectores, cada uno de los autores nos obsequia la parte más medular, la más esencial, la más importante, la más emotiva, la más sustancial, aquello que entre líneas nos dice todo aquello que lleva dentro, “…porque dentro lleva, nada más y nada menos, la persona que es el autor. De ahí que sea necesario tener mucho cuidado con los libros, enfrentarse a ellos, dispuestos a dialogar, a entender y a tratar de contarles lo que nosotros mismos somos”. No lo digo yo, lo dijo José Saramago, un buen día.

Sagare32@outlook.com