
ENMASCARADO
La
lucha libre es mi pasión
de
niño tuve esa ilusión
como
un pájaro volar por los aires
y
aplicar la llave de tirabuzón.
Ocultar
mi identidad decidí
y
entre mil ideas
el
color de una máscara escogí.
Forjando
así voy mi leyenda
entre
las cuerdas de un ring,
entre
arenas y coliseos,
entre
gargantas expulsando
alabanzas,
entre la música
que
emite un aplauso
entre
insultos que hieren él alma.
La
afición enuncia mi alias
programas
que dicen,
de
mis adversarios, su nombre.
Me
inviste lo divino y sagrado, una máscara.
Soy
el misterio nacido en un ring
se
ocupa mi mente de una estrategia:
decisión,
valor, coraje y voluntad,
derrotar
a mi enemigo es mi misión,
pues
anhelo la supremacía,
escalar
la cima de la gloria,
aunque
la fama, su factura,
algún
día me cobre.
Por
momentos la soledad me acompaña,
es
como un espejo en donde me reflejo.
El
triunfo no siempre está de mi parte,
entonces,
el lamento de mi fracaso
lo
recibe el silencio del alma;
Lo
muda en lágrimas y dolor
que
nadie puede notar;
espinoso
el camino que ilumina la popularidad.
Corean
mi apodo, al verme
En
el centro del cuadrilátero,
El
reflector ilumina mi cuerpo,
pero
no mi rostro, en tinieblas
lo
mantiene la máscara, ¡soy un secreto!
¡Un
incognito para mis fans!
¡Un
gladiador de mil batallas!
Esculpiendo,
dignamente, su nombre de guerra,
pues
el que nació en el parto se quedó,
Allá
afuera.
Autor:
Rafael Rojas Colorado.