GOBIERNO, MERCADERES, CIUDADANOS

René Sánchez García
El problema suscitado en Coatepec, que tiene paralizada la vialidad en la calle donde se ubica el mercado municipal, tiene que atenderse de inmediato, antes de que se salga de control, buscando siempre las mejores alternativas de solución, y en donde el diálogo razonado y de respeto entre las partes, sea el mejor vehículo.
La situación no es nueva, ya la han enfrentado distintas administraciones municipales pasadas. Desafortunadamente, pese a los años transcurridos, no se han establecido los convenios pertinentes entre las partes involucradas: ayuntamiento y los líderes de los vendedores ambulantes, a fin de convivir armónicamente.
Si de casualidad existieron esos convenios (verbales o por escrito), es casi seguro que nunca se tomó en cuenta la opinión de los ciudadanos coatepecanos, quienes, de alguna manera, tienen el derecho a opinar, defender, cuidar y conservar todo aquello que forma parte de su cotidianidad e identidad propia.
Lo cierto es que todo esto tiene que ver con la pobreza y la situación económica que priva dentro de nuestra comunidad, carente de buenos empleos y salarios dignos. Aquí, cualquier munícipe en turno no puede ni debe crear empleos, aunque si debe posibilitar condiciones, mediante programas atractivos para los sectores inversionistas, comerciales y empresariales, pensando primero siempre en esa gente a quien deben el voto y de la que es responsable por ley.
Ya se manifestaron las partes: la ley de gobierno retiró los puestos de venta que considera informal, los mercaderes protestaron y paralizaron algunas calles y la sociedad local inundó las redes sociales con sus puntos de vista bien respetables. Ahora toca a las 3partes solucionar la problemática que alguien o algunos crearon, en no sé qué tiempo atrás o actual, pero que ahora en este momento se torna caótico y hasta peligroso.
Esta situación actual de ambulantaje debe investigarse a fondo, los involucrados deben ser señalados, los supuestos permisos de piso deben conocerse, los cobros deberán ser verificados, quienes infringieron la ley deben ser castigados. Pero lo más importante, dar una solución adecuada a todo ese comercio informal que merece una nueva oportunidad de trabajo digno para soportar lo que venga para el año 2026. Nada de componendas y acuerdos en lo obscurito como se acostumbra.
En lo personal los mercados rodantes son la mejor solución. Días especiales en puntos estratégicos de la ciudad para que se vendan sus productos. Igual que estos vendedores lleguen a cada una de las congregaciones para beneficio de su gente que viaja hasta el mercado municipal. No entiendo por qué la necedad de establecerse alrededor del mercado “Miguel Rebolledo”, creando el caos, el enojo, la insalubridad, el desorden, la inseguridad vial y la mala o pésima imagen para nuestro Pueblo Mágico.