GUSTA UN CAFÉ
GUSTA UN CAFÉ
Rafael
Rojas Colorado
A pesar de que en Coatepec se ha regresado al color
naranja por causa de la pandemia, sus calles siguen muy transitadas, en todas
direcciones se ven circular vehículos y peatones. Entonces surge una interrogante
¿qué es lo que ofrece la ciudad? En realidad, son muchos los atractivos, que
para los ciudadanos parecen normales, pero las personas que visitan el pueblo,
se sienten atraídos por la arquitectura esparcida en la localidad; por ejemplo,
los monumentos históricos y las viejas casas con huellas coloniales, parecen
contar una historia que guardan a través del tiempo.
Son esas casas las que brindan sus espacios para el
esparcimiento, en las cuales se han establecidos Restaurantes que ofrecen la
gastronomía de la región entre una variedad que se encuentra en la carta. Los
cafés son muy concurridos por los clientes, atraídos, sobre todo, por el
conocimiento de que Coatepec es una zona cafetalera. El parroquiano busca un
aromático con sabor a néctar de esta tierra; a la vez que fluye la conversación
con las amistades vivenciando momentos agradables y de suma tranquilidad.
Algunos encuentran allí alguna idea que atrapan para conducirla a la realidad,
o simplemente rompen el estrés. No cabe duda que los cafés son espacios para el
esparcimiento y desahogo de las emociones, aunque también se reúnen personas
para formalizar un negocio, o tratar temas intelectuales, políticos o
simplemente para pasar el rato amenamente, eso sí disfrutando un café bien
preparado.
Cada negocio tiene su selecta clientela, aunque el
turismo llega en todo momento, para paladear un exquisito café, como los que
preparan en “La Estación”, un lugar que parece remontarnos al pasado entre
rieles y trenes, para este paseo, solo basta pagar el boleto, es decir el café.
Otros se detienen en “La Vereda” o “El Bola de Oro”, cafés que median una
charla entre amigos que comparten sus aventuras, o enamorados que, tomados de
la mano, parecen deambular por fincas y besanas, pero que están sentados circundando
una pequeña mesa sobre la que destila vapor el café de la taza. “El café
Parroquia”, apenas unos meses de su inauguración, es muy concurrido por su
tradición y atendido por personal de esta región que ya aprendió a verter la
leche desde la tetera sin derramar una sola gota de la taza, es emotivo
observar el talento de estas personas que cumplen bien su trabajo. “Los
Azulejos”, en el interior de la casa del mismo nombre, se pasan momentos de
mucha tranquilidad y comodidad, igual en “The Italian Coffee” o en “Buena
Ventura” donde el aroma del café y las plantas armonizan los sentidos. Estos
negocios circundan el parque Hidalgo en el centro histórico de la ciudad.
Si camina unas cuadras admirando las torres de las
iglesias, se llega al barrio de la Luz, si se retrocediera a la primera mitad
del siglo XX, es posible visualizar a “Las tres Marías”, dirigiéndose a sus
labores campiranos, allí se ubica una antigua, pero hermosa casa, se lee “Letra
Café”, se paladea un rico cafecito, al tiempo que se percibe la sensación de
que esas viejas paredes desean susurrar su historia. También una librería forma
parte de este acogedor espacio. Muy cerca están abierta las puertas de “El
Chéjere”, que, con programas de teatros y recortes de periódicos adheridos a la
pared, despiertan un nostálgico pasado de Coatepec, mientras el buqué del café
se impregna en el paladar del cliente.
Por el rumbo del mercado Rebolledo “Café Ramírez” le
ofrece un rico café de altura en un espacio de quietud, que se ha convertido en
hogar de escritores, poetas y gente de cultura, el tiempo transcurre con
lentitud y el café parece detenerse en la garganta del consumidor.
En la calle cinco de mayo que en antaño se vestía de
provincia, así lo afirmaba la calzada de piedra y sus pintorescas casas; hoy es
como un andén en el que, adornado por el templo de El Calvario, se encuentran
esparcidos diversos espacios para gustar un rico aromático de esta región:
“Finca Sofía” –café gourmet–, “Casú”, “Tueste Café”, Coffe Markers” y el “Café–Museo”
de don Ruperto Opoch.
Solo se mencionan algunos de los más céntricos, pues en
la actualidad, cada vez es más difícil acertar la cantidad de cafés que hay en
Coatepec. Pero lo más importante es que son lugares para vivenciar momentos
agradables, donde la gente conversa con entusiasmo mientras la ciudad, tiene
más historias que contar. rafaelrojascolorado@yahoo.com.mx
