HOMENAJE A LA MAESTRA QUE CAMBIÓ VIDAS: EL LEGADO DE CHELITO

Por Mary Paz Monzón Rojas
El sábado 29 de noviembre, el auditorio del Colegio México abrió sus puertas para recibir a exalumnos, amistades y familiares que se dieron cita con un mismo propósito: honrar la vida y el legado de la Mtra. Consuelo Ramírez Soto, la entrañable y admirada Mtra. Chelito.
La ceremonia fue conducida por Norberto Cuevas Fernández, quien ofreció una cálida bienvenida y unas palabras profundamente sentidas en honor a la homenajeada. Posteriormente, invitó a la Dra. Neyla Polanco Gálvez, coordinadora del evento, a dedicar un mensaje lleno de memoria y gratitud hacia la maestra que marcó generaciones.

“Este homenaje nace del amor y gratitud que todos sentimos por Chelito. Hoy recordamos una historia de enseñanza tejida desde el corazón, una historia que transformó vidas, que despertó talentos y que dio a muchos niños la oportunidad de descubrirse a sí mismos. Celebramos a la maestra que, con disciplina amorosa, iluminó destinos; la que abrió puertas al canto, la música, el teatro y la poesía, creando un espacio donde cada estudiante se sintió visto, valioso y capaz.

Su legado no se mide en títulos, sino en vidas tocadas. Su herencia seguirá brillando aun cuando las luces de este auditorio —que también forma parte de su obra— se apaguen. Gracias, Chelito, por tu vida entregada a la docencia, por tu vocación inquebrantable y por la huella luminosa que dejaste en el Colegio México y en cada corazón que tuvo la fortuna de encontrarte. Infinitas gracias”, expresó la Dra. Polanco.
El programa artístico dio inicio con el número de danza “Dúo de Flores”, extracto de la ópera Lakmé, interpretado por Anabel y Matilde Cervantes, Natividad Fernández, Rosy Martínez, Mariana Galindo, Betzabé Moreno y Jessica Alcántara.


Después, se presentó la poesía coral “Si yo pudiera pintar”, escrita por la propia Mtra. Consuelo Ramírez Soto e interpretada por Lucero Castro, Silvia Guzmán, Miriam Ortiz, Angelita Contreras y Rosalyn Bravo. Ambos números estuvieron dirigidos por el reconocido Mtro. Reynel Melgarejo.


La voz del exalumno Joaquín Alcántara dio vida a la poesía “La vieja Josefa”, seguida del entrañable dúo de acordeones interpretado por Carlos Pérez y Alejandro Cervantes.


El homenaje continuó con la proyección del video “El Colegio México y el legado de la Profa. Consuelo Ramírez Soto”, un recorrido audiovisual por los primeros años del colegio, sus obras de teatro, la estudiantina, sus producciones musicales y los inolvidables acordeones que marcaron época. El video incluyó también mensajes de exalumnos y de sus hijos, Eva Raquel y José Raúl.
Al finalizar, los primeros acordes de “Las Grandes Pequeñeces” encendieron la nostalgia. Exalumnos dejaron sus asientos y subieron al escenario, algunos luciendo nuevamente sus capas de la estudiantina, para cantar: “El Bachiller” y “La Vikina”. La Mtra. Chelito, visiblemente emocionada, se levantó para dirigirlos, creando uno de los momentos más mágicos y conmovedores de la jornada: un abrazo musical al pasado, vivo y vibrante, como el legado que ella deja.



Muy emocionada y visiblemente conmovida, la homenajeada pidió el micrófono para dirigir unas palabras a quienes fueron sus estudiantes. Con la voz firme, expresó: “Los querré hasta el día de mi muerte. Hoy veo que no fue en vano todo el esfuerzo, todas aquellas tardes en que los hice trabajar y ensayar sin descanso, porque ustedes siempre respondieron con alegría. Ojalá puedan continuar y formar una nueva estudiantina con los alumnos del Colegio México. Sé que hay muchos que pueden dirigirlos, que tocan el acordeón, la guitarra, la mandolina y que tienen talento para el canto. Alguien debe hacerlo, aunque a mí ya no me toque verlo, pero ustedes tienen que seguir. Gracias por este homenaje y también gracias al recuerdo del Padre Martín del Campo.”