HOMENAJE AL PROFESOR ANASTASIO SILVA PEÑA
El Regional Coatepec 12 de julio de 2025
HOMENAJE AL PROFESOR ANASTASIO SILVA PEÑA

Fui invitado por el patronato de la unidad
deportiva Roberto Amorós Guiot al homenaje que se le hizo al profesor Anastasio
Silva Peña en su natal Alvarado, Veracruz; lamentablemente, por causa de fuerza
mayor me fue imposible asistir. Escribir algo que no se ve es difícil, sin
embargo, el sentimiento me aconseja a hacerlo.
El
profesor Anastasio Silva Peña, es aquel joven que egresó en la primera
generación de educación física formados en la Universidad Veracruzana. Ese
joven moreno y espigado con cabello medio ensortijado que se le formaba una
coleta en la nuca similar a los toreros. Una persona de ideas y acciones que
sus pensamientos y sueños lo compartió con amigos para proliferar el deporte en
la ciudad de Coatepec, Veracruz. Un grupo de cerca de veinte personas que se
reunían a principios de los años setenta, poco a poco se fueron alejando uno
tras otro hasta quedar los más firmes y dispuestos a trabajar por una causa
noble en beneficio de este provinciano pueblo; sus nombres: Anastasio Silva
Peña; Jesús Soler Suárez; Rafael Monge Aldama; César Guzmán Ruiz; Francisco
Aragón Godínez; Carlos Méndez Aldama y Rodolfo Zamora Hernández.
El
profesor Silva Peña, siempre demostrando su trabajo y profunda pasión por
lograr lo que tenía en mente, elaboró un oficio petitorio con una máquina de
escribir que le facilito don Chucho Soler. Un 14 de agosto del año 1974 cuando
el candidato por el PRI buscaba la gubernatura del estado, se presentó en el
salón Agrícola en busca del apoyo popular, fue en ese lugar y momento que el
profesor Anastasio Silva Peña, con valor civil se puso de pie y dio lectura al
oficio. El candidato lo felicito por ese sueño mientras don Dionisio Pérez
Jácome extendía un cheque de cien mil pesos para ayuda en la compra de un
terreno para la causa. Cuando Hernández Ochoa ya fungía como gobernador apoyó
al patronato con diez mil pesos. El terreno de cerca de cinco hectáreas se
compró y en 1980 el sueño se cumplía con la inauguración de la Unidad Deportiva
Roberto Amorós Guiot.
Tacho
Silva Peña fue el primer administrador hasta que tuvo que regresar a Alvarado y
entre la tierra, el cielo y el mar fue dejando sus mejores años, para
convertirse en un hombre que dejaba un pasado ejemplar en un suelo lejano al
que lo vio nacer, no importa, pues su trabajo lo hizo con los latidos de su
corazón y todavía se escuchan en las instalaciones deportivas que de un sueño
las convirtió en realidad con aquellos que se atrevieron a seguirlo en esta
emotiva odisea. Anastasio Silva Peña, es un orgullo de Alvarado, donde ve
partir las lanchas hacia el horizonte tal y como él lo hizo en su juventud,
pero un día también regresó para contar su historia en cada surco de piel que
traza su rostro, mientras el corazón le acerca la nostalgia y un suspiro lo
tributa por cada camino en el que ahondó sus huellas.
El
10 de julio partieron de la unidad deportiva rumbo Alvarado, Veracruz, los
miembros del actual patronato: Antonio Clement Cuellar, Ramón Flores Viveros,
Fabian Méndez y el administrador José Martín Blásquez, además el comunicador
Taurino Hernández –Calidra– y el periodista Ricardo Mora para brindar un
merecido homenaje al profesor Anastasio Silva Peña.
En
un auditorio del palacio municipal de aquella tierra costera, la banda de
guerra emitió de las cornetas y golpes en el tambor el himno nacional, si bien
Tacho Silva no es militar, pero si un guerrero de la vida, cuyo estandarte fue
el emblema de su trabajo y el pedestal su corazón. Los años seniles se notan en
el cuerpo de un ser humano que construyó una familia por la que luchó con todo
su amor mientras las fuerzas le permitieron. Hoy, la presidenta municipal de
aquel bello lugar, Lizzette Álvarez Vera, le da un mensaje de reconocimiento en
una atmósfera de nostalgia y evocaciones, lo mismo hizo el portador de una fotografía
de la Universidad Veracruzana y el patronato de la Unidad Deportiva que hace
más de 45 años el inspiró. Fue una ceremonia de mucho respeto, de
reconocimiento para un buen ser humano que la vida le va acercando el
horizonte, pero que le permitió escribir muchas páginas con el sudor de su
frente y con la inspiración de su corazón.
Todos
los presentes se despidieron del homenajeado regalándole la musicalidad de un
aplauso que reconoce una vida de trabajo. Profesor Anastasio Silva Peña, muchas
felicidades y gracias por estas maravillosas instalaciones deportivas donde sus
huellas son indelebles.
rafaelrojascolorado@yahoo,com,mx