HONGOS CONTIENEN HASTA 400 SUSTANCIAS PERJUDICIALES PARA EL HÍGADO
El Regional Coatepec 19 de julio de 2025
HONGOS CONTIENEN HASTA 400 SUSTANCIAS PERJUDICIALES PARA EL HÍGADO
· Sara
Esther Valdés Martínez indicó que son la causa de entre el cinco y el 30 por
ciento del cáncer en el mundo
Ciudad
Universitaria, CDMX, 19 julio 2025.- En el orbe existen de 300 a 400 sustancias
tóxicas llamadas micotoxinas –producidas por hongos– causantes de cinco a 30
por ciento de casos de cáncer en el hígado, informó en entrevista la académica
de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM, Sara Esther
Valdés Martínez.
Se
trata de compuestos tóxicos derivados del metabolismo secundario de hongos
verdaderos (grupo diverso de organismos del reino fungi) denominados
micotoxinas, sustancias generadas de forma natural por algunos tipos de mohos,
en especial de los géneros Aspergillus, Fusarium y Penicillium, los cuales las
producen para eliminar o destruir a sus competidores.
Esas
sustancias, como otros tipos de hongos, son capaces de proliferar en los
alimentos, en particular cuando las condiciones del medio son favorables
(temperatura y humedad), creando estos metabolitos dañinos al ser humano y a
los animales que consumen la comida contaminada.
Entre
las más estudiadas se encuentran las aflatoxinas, que impactarían a ambos seres
vivos, y podrían ser cancerígenas en el largo plazo.
Señaló
que la FAO estima que 25 por ciento de las cosechas mundiales de granos están
afectados por micotoxinas –mil millones de toneladas al año–, lo que representa
mermas importantes en campo, aunadas a pérdidas económicas del orden de mil
millones de dólares anuales.
Precisó:
si bien no se consideran un problema mayor en la salud de los rumiantes, se
sabe que son causa de reducción en la productividad y, ocasionalmente, de
muerte.
La
falta de controles puede conducir a que dichos compuestos tóxicos creados de
forma natural por algunos tipos de mohos pasen a los derivados (leche y carne),
con el consiguiente riesgo para la salud humana.
Indicó
que las micotoxinas son causantes de intoxicaciones de distintos tipos: en el
largo plazo pueden inducir cáncer, mutagenicidad (alteraciones permanentes en
la estructura o cantidad de un material genético), así como trastornos
estrogénicos, gastrointestinales, urogenitales, vasculares, renales y
nerviosos. También algunas son inmunosupresoras (que debilitan el sistema
inmune), por lo que podrían reducir la resistencia a enfermedades infecciosas.
La
universitaria recalcó que son de importancia debido a que el manejo inadecuado
de los granos y otros artículos podría provocar su presencia en alimentos tanto
de consumo humano como animal.
Explicó
que la contaminación por hongos toxigénicos puede presentarse en el campo o a
lo largo de la cadena de suministro, pero también a nivel casero si no se
almacenan de forma correcta los insumos.
Su
presencia depende de factores como el tipo de artículo del que se trate,
temperaturas y humedad idóneas para su desarrollo y, evidentemente, la
presencia de esporas en el ambiente que puedan encontrar en el alimento las
condiciones aptas para su desarrollo.
Para
evitar su reproducción a nivel doméstico es recomendable comprar solo lo que se
va a consumir para impedir desperdicios; almacenar los alimentos en envases
limpios, refrigerarlos cuando se requiera y mantener aseada la cocina sin
platos con comida residual que pudiera favorecer la proliferación de plagas y
que, a su vez, sean vehículo de esporas.
Apuntó
que la compra excesiva de comida en casa y su almacenamiento inadecuado (fuera
del refrigerador o tiempos prolongados de almacenamiento) son algunas de las
razones por las cuales en México, como en el resto del mundo, se desperdicie 30
por ciento de los alimentos, lo que representa una pérdida alarmante de 38
toneladas de alimento por minuto en el mundo.
Cada
vez que tiramos alguno a la basura porque no lo consumimos, contribuimos a ese
dispendio. Como población tenemos un reto para 2050: generar 70 por ciento más
de alimentos para cubrir las necesidades de la población, alertó la
especialista.
La
responsable del Laboratorio de Tecnología de Calidad de Alimentos de la FES
Cuautitlán detalló que es vital implementar las buenas prácticas agrícolas, de
almacenamiento y de manufactura para reducir la proliferación de hongos
toxigénicos, así como adoptar en casa las buenas prácticas de manufactura y
acopio. Ello permitirá procesar la comida en un ambiente de higiene, con
utensilios limpios y conservarla en condiciones adecuadas.
Sara
Esther Valdés subrayó que las micotoxinas se producen en múltiples alimentos,
aunque su presencia ha sido más estudiada en cereales como maíz, sorgo, trigo y
arroz; en semillas secas, por ejemplo cacahuetes, girasol, pistaches, almendras
y nueces; en especias como pimienta negra y cúrcuma; al igual que en granos de
café y chiles secos.
Precisó
que “las autoridades alrededor del orbe se han preocupado por tener una
normatividad que fije los niveles máximos permitidos para proteger a los
consumidores; sin embargo, esta solo es respetada por la industria seria, pues
los pequeños productores no conocen ni siquiera su existencia, menos la forma
efectiva para controlar su presencia”.
Dicha
regulación, prosiguió, está vigente en al menos 26 países de Asia y Oceanía, 39
de Europa, así como en África, Estados Unidos, Canadá y Latinoamérica.
Puntualizó
que la infección en granos puede suceder en cualquier etapa: durante su
cultivo, cosecha, procesamiento, transporte y venta.
Las
esporas, al igual que las semillas de los insumos agrícolas contaminados, son
organismos en estado latente, el hongo las produce cuando se han agotado los
nutrientes del medio en que se encuentran y son dispersadas por aire, germinan
al igual que las semillas, al encontrar las condiciones adecuadas, por lo cual
se considera que son tanto inicio con fin de ciclo de vida de este tipo de
hongos, finalizó.
FUENTE: UNAM