Monterrey, NL 17 octubre 2026.- El pensamiento occidental, dominado por el lenguaje, la razón y la idea de una identidad fija, representa una negación de la vida misma, afirmó el poeta argentino Hugo Mujica.
A su juicio, esta forma de entender el mundo surge del temor a lo desconocido y de la necesidad humana de encontrar certezas que expliquen la existencia.
Durante su participación en la Feria Internacional del Libro Monterrey 2026, Mujica ofreció la conferencia magistral “La vida como obra de arte”, en la que abordó el pensamiento del filósofo alemán Friedrich Nietzsche y su propuesta de liberarse de los mandatos impuestos mediante las tres transformaciones del espíritu: el camello, el león y el niño.
“Para Nietzsche el hecho es ‘¿Cómo me libero de este mundo?’. Para la posibilidad de generar una narración nueva, que afirme la vida en vez de haberla negado, que la afirme en esta vida en vez de otra y que la afirme en el cuerpo, porque eso es lo que yo soy”, explicó.
El autor de “Cuando todo calla”, obra galardonada con el Premio Casa de América de Poesía Americana, sostuvo que buena parte de la visión occidental del mundo tiene sus raíces en el pensamiento griego, cuya influencia sobre el lenguaje comparó con un “caballo de Troya”.
También planteó que el lenguaje surgió como una herramienta creada por el ser humano para responder a sus limitaciones frente a la naturaleza.
“Nosotros no nacimos con lenguaje, es la primera tecnología que hicimos, yo nací como animal, con la capacidad de escuchar, por eso la comunidad me pudo dar el lenguaje, pero lo más originario en mí es ser capaz de escuchar”, indicó.
“Si no hubiéramos inventado eso moríamos, porque el hombre es un animal muy débil”, agregó. “Nosotros nacimos inacabados, por eso tuvimos que generar cultura, porque la naturaleza no nos contiene totalmente”.
Desde esta perspectiva, explicó el autor de “A las estrellas lo inmenso”, la libertad humana nace precisamente de su condición incompleta: al no contar con respuestas predeterminadas para todas sus necesidades, las personas deben construir sus propias formas de vivir y comprender el mundo.
“Nosotros tenemos libertad porque somos inacabados, y porque somos imperfectos podemos llegar a la perfección. Este es el lugar donde algo falta, esa falta nos empuja a proveer algo para ella”.
Más tarde, el ganador del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe participó en otro encuentro con el público regiomontano, esta vez acompañado por la poeta y ensayista Rocío Cerón, en el que compartió reflexiones sobre la creación literaria y leyó fragmentos de su obra.
“-Un poeta- es aquel que escucha lo que la vida le cuenta, lo que ella aprende de sí misma viviendo en nuestra vida”, expresó. “Uno tiene que entrar en un diálogo con la vida, pero ella no habla, toca. Entonces cuanto más vulnerable es uno más vida recibe”.
Entre los textos que leyó estuvo “Cuando todo calla”, del que compartió los siguientes versos:
“Siempre hay algo que llega a volverse carne, / no es que nos falte, es que nos excede. / La vida no cabe en la vida, / por eso siempre en algún lugar se nos parte. / El pan, el vino, de mano en mano / y en esta común noche se escucha, / sin nada oír, / el latido de la tierra”.








