INSEGURIDAD EN COATEPEC
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Se encienden los focos rojos en Coatepec. Mientras en Palacio Nacional se presume una baja en los índices delictivos, en las calles de este municipio la realidad dicta lo contrario. Los robos crecen sin tregua. El acecho es constante y ocurre a plena luz del día en casas y negocios del primer cuadro -como las calles Jiménez del Campillo y Colón- extendiéndose hasta congregaciones como Pacho Viejo. Es urgente que se atienda este problema con eficacia antes de que el “Pueblo Mágico” se transforme en un pueblo trágico.

La desesperación ha escalado a tal grado que algunos vecinos intentaron hacer justicia por propia mano, afortunadamente se evitó el linchamiento. Ante los hechos, la respuesta oficial fue el desgastado llamado a “denunciar y que la ciudadanía refuerce sus medidas de precaución y cuidados”. Se agradece el exhorto, pero ¿la responsabilidad recae solo en el ciudadano?

No olvidemos que las autoridades son las depositarias del deber constitucional de garantizar la paz. En lugar de pedirle más esfuerzo a una población ya vulnerada, el gobierno municipal debe exigir el apoyo, los recursos y la presencia efectiva de las fuerzas estatales y federales.

Que no se “echen la bolita”. Recursos hay, de hecho, la seguridad es una de las carteras con mayor presupuesto en las arcas públicas, con programas y partidas específicamente etiquetadas. El reto es saber a qué ventanilla acudir, gestionar lo que por derecho pertenece a la región y, sobre todo, hacer un uso honesto del dinero público.

Es momento de trabajar para recuperar la confianza ciudadana. En un país donde la impunidad campea, el descuido es una invitación al caos. Cuidado.

EL “TARIFAZO”

Un golpe al bolsillo y a la dignidad. Como una auténtica bomba cayó el aumento a la tarifa del transporte urbano. El impacto es directo y doloroso para quienes dependen del servicio para acudir al trabajo, a la escuela o a consultas médicas. El descontento es generalizado, elevar el pasaje de 9 a 12 pesos representa un gasto considerable frente a los salarios estancados que percibe la mayoría.

Por un lado, los permisionarios justifican el incremento bajo el argumento de los altos costos de operación. Sin embargo, la realidad en las calles los contradice, las unidades no mejoran y el servicio va en franco detrimento. Son los mismos camiones de siempre —muchos de ellos obsoletos— que no ofrecen garantías de seguridad, operan rutas saturadas y mantienen horarios irregulares. En resumen, suben las tarifas, sin mejorar el servicio.

En el debate público, ciudadanos y organizaciones coinciden en que el transporte es un derecho social y no un privilegio. Exigen decisiones responsables que prioricen el bienestar colectivo sobre el lucro, pero hasta ahora, la sociedad civil carece de la fuerza necesaria para incidir en las políticas públicas. Mucho ruido y poca acción.

¿En qué terminará este conflicto donde el negocio privado gestiona un servicio público? ¿Quién ganará y quién será el perdedor? Cabe recordar que, al inicio de la administración, había comisionados que “le rezaban a su Santos” para entrar al tema. Hoy, la coyuntura invita a que aparezcan nuevos actores. Veremos.

Mientras tanto, la gobernadora Rocío Nahle ya fue tajante, se cancelarán concesiones y licencias a quienes apliquen aumentos fuera de Xalapa. La moneda está en el aire, y para este sábado a las 10:00 horas, se convoca a la primera marcha del Teatro del Estado hacia la Plaza Lerdo. La ciudadanía tiene la palabra. ¿Usted se va en camión o a pie? Allá nos vemos.

COATEPECANA DE CORAZÓN

A mediados de esta semana, recibimos con pesar la noticia del fallecimiento de la estimada Norma Carretero Rojano, acaecida en la Ciudad de México el pasado 22 de enero de 2026.

Mujer de visión moderna y profesionista destacada, Norma sobresalió en el ámbito del Derecho Laboral gracias a su inagotable dedicación y talento. Fue, ante todo, una hija, hermana y madre amorosa que nunca olvidó sus raíces. Por el contrario, cultivó un amor profundo por su tierra que la llevó a ostentar con orgullo el “Coatepecana de Corazón”.

Durante cinco años, tuvimos el honor de contar con su colaboración en El Regional. En sus textos, compartió con los lectores entrañables recuerdos de amigos, pasajes históricos y paisajes de nuestro pueblo, además de deleitarnos con sus reflexiones sobre arte, música y moda. Siempre la recordaremos como la Reina de El Regional en 1982, cuando a los 17 años iluminó aquel inolvidable baile en el salón social de la Cruz Roja.

Sirvan estas líneas para enviar nuestras más sentidas condolencias a su hermana Elichabe y a sus hijos, Andrea y Leo.

Descanse en paz.

Por hoy hasta aquí

Que nos preparamos para la tamaliza.