INSTITUTO SUPERIOR DE MÚSICA DE VERACRUZ, EN CRISIS
INSTITUTO SUPERIOR DE MÚSICA DE VERACRUZ, EN CRISIS
Erika P. Bucio
Agencia Reforma
Ciudad de México, 26 marzo
2025.- El Instituto Superior de Música del Estado de Veracruz (ISMEV), fundado
por el director de orquesta Luis Herrera de la Fuente, se encuentra sumido en
una crisis laboral.
Con años de irregularidades en las
contrataciones, sin acceso a prestaciones y bajos salarios, los maestros
decidieron alzar la voz.
El flautista Othoniel Mejía, junto con un
grupo de docentes, denuncia las condiciones laborales precarias que prevalecen
en la institución, una de las más prestigiosas del País, creada por Herrera de
la Fuente para formar atrilistas de primer nivel.
Según Mejía, el ISMEV perdió el rumbo desde
que en 2011 dejó de ser un organismo público descentralizado para convertirse
en un ente desconcentrado de la Secretaría de Educación de Veracruz.
Entonces, la institución pasó a depender de la
Subdirección de Desarrollo Educativo, un área que no suele manejar educación
superior, lo que generó un vacío administrativo y presupuestal.
«En términos de contratación, quienes
impartimos las clases somos empleados temporales administrativos, tenemos
contratos de tres meses y no hemos tenido ninguna revisión salarial»,
acusa Mejía.
Los maestros del ISMEV demandan la
regularización de sus contratos, la mejora de sus salarios y la transparencia
en la asignación de los recursos.
Desde 2018, un grupo de docentes interpuso
demandas laborales en busca del reconocimiento de sus derechos, entre ellos la
basificación y el acceso a prestaciones. A la fecha, al menos 12 maestros han
obtenido laudos favorables, aunque estos no han sido acatados por la Secretaría
de Educación veracruzana, que ha alargado el proceso con medidas legales.
«Todos los abogados consultados nos dicen
que la ley nos da la razón y que vamos a ganar, pero llevamos 7 años desde que
presentamos las demandas», señala Mejía.
Mientras tanto, muchos docentes fueron
obligados a firmar contratos trimestrales bajo coacción, con la amenaza de que,
si no lo hacían, sus sueldos serían retenidos.
Ante la falta de respuesta, los docentes
dirigieron en febrero un oficio a la Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, al
cual REFORMA tuvo acceso, solicitando su intervención. Le exponían que desde
hace 23 años los sueldos no han sido actualizados, su contratación como
auxiliares administrativos, sin derecho a antigüedad ni a cotizar en el
Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz, y la coacción para firmar
contratos temporales.
Como resultado, se abrió una mesa de diálogo
con la Secretaría de Educación y la Secretaría de Trabajo, lo que significó la
primera vez en dos décadas que los docentes fueron atendidos por funcionarios
de alto nivel.
Durante estas negociaciones, se estableció que
los profesores recibirán este año un contrato de nueve meses como empleados
temporales administrativos en lugar de contratos trimestrales, mismo salario y
la promesa de establecer mesas de trabajo para atender los problemas laborales.
Sin embargo, los docentes reclaman una
verdadera solución con plazas definitivas y una escala salarial justa.
«La Gobernadora giró instrucciones para
que nos atendieran, pero aún falta que haya voluntad política para resolver el
problema de fondo», comenta Mejía.
La precarización del trabajo docente no sólo
afecta a los profesores, sino también a los estudiantes.
Con una matrícula de entre 200 y 300 alumnos,
el ISMEV es una institución clave en la formación de músicos en el País,
nutriendo a orquestas como la Sinfónica Nacional y la Sinfónica de Xalapa, y
otros más haciendo carrera en el extranjero.
Mejía opina que ver la precariedad laboral de
la planta docente conformada por 63 maestros es un mal mensaje para la comunidad
estudiantil.
«Sobre todo el sentimiento de ver cómo
los profesores estamos en una profesión pauperizada, poco valorada. ¿Qué
mensaje le estamos dejando a los alumnos?», apunta.
Además, también han sufrido presión alumnos
que han expresado su apoyo a los docentes, amenazándolos con retener sus becas
o sanciones si participaban en actos de protesta.
A raíz del cambio administrativo del 2011,
Mejía acusa opacidad en la contratación y en el manejo de los recursos
destinados a la institución.
Con un presupuesto anual de alrededor de 25
millones de pesos entre 2014 y 2018, el ISMEV presentó un manejo poco
transparente de sus fondos, con años en los que sólo una fracción del dinero
fue ejercida en la institución.
Una solicitud de información de Mejía a través
del mecanismo de Transparencia, reveló que el presupuesto ejercido varió
considerablemente cada año: 6.5 millones en 2014, 21.5 millones en 2015, 2
millones en 2016, 1.5 millones en 2017 y 1.6 millones en 2018.
Mejía insiste en que el Gobierno muestre un
compromiso real para garantizar la estabilidad laboral de los maestros.