INVENTOS QUE ROMPIERON LAS BARRERAS

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Agencia Reforma

Monterrey, NL 3 junio 2026.- Cuando la condesa Carolina Fantoni quedó ciega, su amigo Pellegrino Turri decidió crear un aparato que le permitiera seguir comunicándose a través de cartas, y así surgió una de las primeras máquinas de escribir.

 De manera similar, Cándido Jacuzzi diseñó un sistema de hidromasaje para aliviar los dolores de su pequeño hijo con artritis, dando origen a la famosa tina que lleva su apellido.

 Así, muchas creaciones que se utilizan en la actualidad fueron ideadas para ayudar a personas con discapacidad o con alguna limitación, tema abordado en el libro Inventos que usamos a diario y que rompieron la barrera de la discapacidad (Alfaguara, 2026), de la periodista y activista Bárbara Anderson.

 “Empecé a encontrar estos inventos que si bien se inventaron para una discapacidad o para una persona, en realidad se convirtieron en objetos y productos muy universales”, señala en entrevista la autora.

 “Termina siendo algo que nos beneficia a todos”.

 Anderson es conocida por su labor en favor de los derechos de las personas con discapacidad y la inclusión.

 En su libro biográfico Los dos hemisferios de Lucca, que después fue adaptado al cine, documentó la historia de su hijo, diagnosticado con parálisis cerebral.

 Su publicación más reciente rescata 20 historias de personas que innovaron para ayudar a alguien más y cuyas creaciones, años después, son utilizadas por millones de personas.

 “Había algunos que eran muy obvios, como las rampas, los subtítulos o los audiolibros”, dice Anderson.

 “Pero hay otros, como el teléfono, que tienen un origen mucho más humano, más personal, más ligado al cariño”.

 Otros inventos mencionados son el teléfono, creado por un hombre inspirado por la sordera de su esposa, y el futbolito de mesa, diseñado tras un bombardeo que dejó a varios niños sin poder caminar.

 La autora escribió estas historias en forma de relato, como si los propios inventores las estuvieran narrando.

 A través de colores e ilustraciones, aborda la discapacidad desde una mirada distinta a la tradicional.

 “Siempre es gris, siempre es la demanda, siempre es la denuncia, siempre es el lado oscuro de: ‘Pobrecito, no puede salir’ y ya. La felicidad está en todos lados y la vida de cada uno tiene muchísimos matices”, subraya.

 “Naturalizar las diversidades es lo más importante que podemos hacer para tener una sociedad mucho más tolerante, amplia, sorora y creativa, y menos violenta, discriminatoria, llena de tabúes y prejuicios”.

 El libro también está disponible en formato de audiolibro.