INVOLUCRA DEUDA VIAJE DE LA COLECCIÓN GELMAN A ESPAÑA

Agencia Reforma
Ciudad de México 12 abril 2026.- La familia Zambrano de Monterrey contrajo una deuda con el Banco Santander que, en caso de impago, podría derivar en que la institución española tome el control de la empresa que resguarda la Colección Gelman, Arte Mexicano en el Mundo, LLC, mediante la ejecución de la garantía.
Si bien esto no implica directamente que el banco se convierta en dueño de las obras, sí podría permitirle eventualmente disponer de los activos de la firma, incluidas las piezas de este acervo privado, uno de los más importantes de arte moderno mexicano en el mundo.
Aunque es factualmente posible, este escenario no está siendo contemplado por los Zambrano, propietarios del acervo, de acuerdo con un allegado que ha formado parte integral de las negociaciones financieras de la colección.
“No va a pasar”, zanja. “Los bancos, cuando hacen estas transacciones, no prestan para quedarse las cosas. Imagínate la ‘papa caliente’ que sería para Santander quedarse con esta colección.
“Si ellos no vieran la capacidad de pago, pues no lo harían. Esto es completamente normal en el mundo del arte”, agrega.
Lo anterior forma parte de una serie de polémicas públicas que se han suscitado desde enero, cuando se reveló que la Colección Gelman, que no se exhibía en México desde hace dos décadas, partirá a España como parte de un acuerdo entre los Zambrano y Santander.
Un acuerdo que desde el inicio ha sido calificado como uno meramente de gestión, pero que ahora se ha revelado como uno que involucra el pago de una deuda.
La colección, hoy llamada Gelman Santander, consta de alrededor de 200 piezas, pero 30 -entre ellas obras de Frida Kahlo y Diego Rivera- han sido declaradas Monumento Artístico, por lo que no pueden ser exportadas permanentemente, aunque son de propiedad privada.
Luego de una serie de traspiés en la comunicación institucional de Santander y de la Secretaría de Cultura (SC), se informó que el acervo saldrá de México después del Mundial de Futbol y volverá en 2028, para cumplir con la ley aduanera, a pesar de que existe un contrato, consultado por REFORMA, que de modo explícito permite una permanencia mayor, hasta 2030, con posibilidades de prórroga indefinidas.
“Lo primero es la falta de transparencia, la opacidad en la que se está dando todo esto; ésa es la principal característica de este caso. Yo lo empiezo a ver como un caso de estudio”, critica Carlos Lara, fundador del despacho de activismo jurídico cultural Artículo 27.
“Es un pésimo manejo de comunicación en el que se ha visto el Gobierno, particularmente la SC, en donde cada funcionario da un plazo distinto, da información distinta, como si lo hicieran a propósito”.
El pasado viernes, el medio español Arte Informado reveló detalles de dos deudas que la familia Zambrano adquirió en relación con la colección, que Santander no había transparentado en ninguno de sus comunicados.
Los detalles de estas operaciones están registrados en la Oficina de Impuestos y Recaudación, Registro de la Propiedad, en Washington D. C., y fueron verificados de manera independiente por REFORMA.
El primer registro es del 11 de octubre de 2023, cuando los Zambrano contrajeron una deuda con el brazo financiero de la casa subastadora Sotheby’s y asentó como deudora a la empresa Arte Mexicano en el Mundo, LLC, con sede en Laredo, Texas, y a Comercializadora de Arte del Noreste, S. A. de C. V., de Monterrey.
Aunque no se establecen los montos ni los activos de garantía, la persona allegada a la gestión financiera de la familia confirmó que esta deuda se adquirió para financiar parte de la compra de la Colección Gelman en 2023.
En su texto, Arte Informado pone en duda las capacidades de la dueña original de la colección, Natasha Gelman, para haber hecho legatario a quien le ayudara a incrementar su colección y fungiera como su albacea, el curador de arte Robert R. Littman.
Para el gestor de la familia Zambrano, este asunto ya estaba plenamente resuelto jurídicamente cuando la dinastía empresarial de Monterrey adquirió las obras a Littman en 2023.
No obstante, profesionales del arte y la cultura en México han cuestionado la forma en la que Littman vendió el acervo.
“Con los documentos que conocemos, no veo nada ilegal”, apunta Lara.
“Hasta en tanto no veamos otra cosa, no podemos más que hacer una condena moral porque no tenemos elementos probatorios para decir que Littman pasó irregularmente de albacea a legatario, a dueño y a rentista de la colección; suponemos, pero no hay elementos probatorios”.
En enero de 2026, Arte Mexicano en el Mundo, LLC, y Comercializadora de Arte del Noreste, S. A. de C. V., ambas propiedad de los Zambrano, liquidaron la deuda con Sotheby’s.
Antes de ello, sin embargo, en noviembre de 2024, la familia puso a la venta a través de la casa subastadora unas 30 obras de la Colección Gelman, cuyos ingresos formaban parte del acuerdo con Sotheby’s y se destinaron al pago de la deuda.
En esa ocasión, el INBAL intervino para suspender la venta de dos obras que contaban con declaratoria, una de David Alfaro Siqueiros y otra de María Izquierdo.
No obstante, la fuente cercana a la familia Zambrano niega la aseveración de Arte Informado de que la venta en Sotheby’s apenas cubrió los intereses de un trimestre de la deuda, al igual que la sugerencia de que estuvieron en problemas para cumplir con los pagos.
“La transacción con Santander se hizo hasta enero de 2026. Si eso fuera cierto, ya no hubiera habido dinero para los intereses. Eso no hace ni tantito sentido”, refutó la voz.
“Son puras suposiciones, completamente inventadas, que ellos las presentan como hechos”.
Aprovechó, asimismo, para refutar diversas cifras del reportaje, con excepción de los casi 600 millones de dólares que la firma Gurr Johns estableció para un grupo central de once obras, que incluyen diez pinturas de Kahlo y una de Rivera.
En enero de 2026, el mismo mes en que se liquidó la deuda con Sotheby’s, los registros en Estados Unidos muestran que Marcelo Zambrano Alanís adquirió una nueva deuda con Santander, poniendo como garantía su participación en Arte Mexicano en el Mundo LLC.
En entrevista, la fuente cercana a la familia confirmó la existencia de esta deuda, pero reiteradamente negó que pudiera llegar a un impago que pusiera las obras en riesgo de pasar a ser propiedad de Santander.
“Se le pagó a Sotheby’s todo lo que se le debía y se hizo un acuerdo de gestión con Santander. Y no hay ninguna intención de vender nada más. Se ha dicho muchas veces”, aseguró la fuente.
“Santander no tiene interés en comprar y nosotros no tenemos interés de vender. Es un acuerdo de gestión”.
Lara cuestiona que esto sea tan claro: “En las empresas todo puede pasar hoy en día, entonces es un escenario. Todo puede ocurrir y, si esto ocurre y Santander se hace de las obras, podría tenerlas a disposición incluso en España, excepto las que cuentan con declaratoria, que esas sí tendrían que estar renovando los permisos correspondientes”, apunta.
La revelación de la deuda con Santander ha reavivado la polémica sobre la posibilidad de que las obras puedan llegar a estar en riesgo de no volver a México.
Antes de viajar a España, parte del acervo se exhibe en Relatos Modernos, Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander, en el Museo de Arte Moderno.