LA BASURA ES TAREA DE GOBIERNO Y SOCIEDAD; CRECEN BASUREROS ILEGALES
El Regional Coatepec 14 de julio de 2025
LA BASURA ES TAREA DE GOBIERNO Y SOCIEDAD; CRECEN BASUREROS ILEGALES
Con cierta frecuencia por las calles de varias
localidades de Veracruz solemos ver, y con una creciente movilidad, a los
recolectores de la basura “libres” , no precisamente por las unidades
recolectoras reguladas por los ayuntamientos veracruzanos, actividad que supone
recoger basura independientemente sea por personas sin regulación alguna o
quizá alguna organización irregular, y ajenas a los trabajadores de gobierno o
alguna empresa contratada para la gestión de residuos.
Los recolectores en esta actividad irregular,
las personas que a eso se dedican buscan mayoritariamente materiales
reciclables como una forma de ganarse la vida, y pueden operar en áreas urbanas
o rurales, y las autoridades municipales -al menos- poco o nada hacen para
atender esta situación.
Esa actividad nos conecta a saber que existen
basureros clandestinos en predios urbanos, semiurbanos, rurales, al pie de las
carreteras y caminos de Veracruz, donde se logran apreciar descargas de
toneladas de basura, igual en sitios apartados a la vista ciudadana y otros no
tanto, pero parece que viene creciendo este fenómeno.
Algunas poblaciones denuncian y otras no, pero
la falta de rellenos sanitarios autorizados y al desamparo de la normatividad
favorece que existan tiraderos a cielo abierto, y en este asunto de salud
pública debemos intervenir tanto autoridades como sociedad.
En el estado se dice que existen más de 100
basureros clandestinos, pero también es verdad que las autoridades municipales
y el medio ambiente, estatal y federal, no tienen el dato preciso, incluso ni
siquiera existen algunos con la metodología y herramientas que lleven a
precisarlo, al menos que se sepa o lo difundan.
Y es que, entre las dependencias del estado, la
federación, los ayuntamientos y particulares – los negocios y el comercio en su
conjunto generan desechos – hace falta coordinación y, por supuesto
presupuesto, pero también hace falta educación y cultura entre la población
para coadyuvar con tareas de la recolección y separación de la basura.
Es inevitable aceptar que todos los residuos
sólidos, así como los no sólidos son fuente de contaminación y daño diario a
los ecosistemas terrestres y marinos, sin omitir que logran convertirse en un
problema de salud por todas las enfermedades que generan a la población.
Desde hace varios años solo se oye decir por
las autoridades que los rellenos sanitarios existentes son insuficientes y son
pocos los que cumplen con las normas establecidas por la SEMARNAT y quien es la
dependencia normativa en la materia, pero hasta ahí.
Los rellenos sanitarios no son todos operados
por los ayuntamientos, sino también por empresas particulares que de alguna
forma les asignan ese servicio público que se supone es responsabilidad de los
municipios desde sus ayuntamientos en una primera instancia.
Todo ese universo lleva a que la Secretaría del
Medio Ambiente en el Estado (SEDEMA), implemente planes de remediación que
busquen y encuentren la mitigación de los daños ambientales, pero hasta ahora
no han sido suficientes estos esfuerzos.
Y es que el saneamiento de no atenderse
integralmente, los daños crecerán no solo en los ríos – muchos de ellos sin
dragar – y el mar, sino que además llegarán a causar impacto y problemas de
salud pública en algunas zonas o regiones del estado en el devenir no lejano.
“Un elemento adicional en todos los
basureros clandestinos, es la participación de quienes exponen su salud en lo
personal, familiar y colectivo”.
DE
SOBREMESA
En diversas municipalidades de veracruz, este
es un serio asunto por atenderse.
Recordemos la problemática del basurero Las
Matas, en el sur (Minatitlán), donde por años los municipios de Cosoleacaque,
Minatitlán y Coatzacoalcos depositaron sus residuos.
Ahí se dijo en su momento que removieron más de
siete mil metros cúbicos de residuos y la cobertura de unas 8 hectáreas con
material arcilloso, así como estabilizar taludes y habilitar caminos,
controlando 70 mil metros cúbicos de emisiones de biogás y hasta la extracción
de una cantidad importante de metros cúbicos de lixiviados (sustancia líquida,
densa y de muy mal olor).
En resumen y dicho de otra forma, la Ley de
Prevención y Gestión Integral de Residuos Sólidos es tarea que ojalá no tarde
en observarse y cumplirse por todos, incluyendo el Congreso del Estado.
UN CAFÉ
CON DOBLE CARGA
Abatir basureros clandestinos y construir
rellenos sanitarios es una misión que involucra a los tres niveles de gobierno
y a particulares, y estos a través del impuesto a la nómina – “que nació
para obra pública” – puede ser opción en materia de los trabajos
para la infraestructura necesaria.
¡ES
CUANTO!