La mafia de Morena
La mafia de Morena
Por Salvador Muñoz
A lo mejor está mal mi percepción,
pero pareciera que en Morena, si hay odio, se desenvuelven mejor en “sus
actividades”, y no nos referimos a los argumentos esgrimidos en las redes
sociales cuando se trata de defender a Ya Saben Quién, no… hablamos del ejercicio
de poder motivado por revancha, venganza… y si es contra uno de casa, ¡mejor!
basta acá en Veracruz poner algunos ejemplos…
El juarismo en su máxima expresión (a
mis amigos, justicia y gracia; a mis enemigos, en seco… o algo así) bien podría
enfocarse en el diputado Erik Aguilar López, donde la Ley para el enemigo se
lleva al extremo, tan así, que hoy ya no tenemos “Diputaco”, quien de ser
Moreno, en sus acciones se pintó de azul. Equiparémoslo con el caso Manuel
Huerta: ¿Qué delito parece más grave? Resistencia de particulares, ejercicio
indebido del servicio público y abuso de autoridad o violación.
No acuso a nadie, sólo señalo lo que le imputaron a uno y lo que le imputan a
otro.
Se acuerdan de la secretaria del
Trabajo, Guadalupe Argüelles, quien con todo y sus asuntos de influyentismo en
favor de su familia, apenas si se le movía un cabello… el asunto se torció
cuando su esposo Gonzalo Vicencio pretendió ser dirigente del partido.
Entonces, les detienen al hijo en circunstancias incómodas, para unos;
“chidísimas”, para otros… luego, vino la renuncia de la señora…
Qué decir de la misma Sofía Martínez
Huerta, hasta hace unas semanas Presidenta del Poder Judicial, hasta que le
dieron “golpe de estado”… previo a esto, le sacaron más trapitos al sol que
propiedades a un nopal.
Morena se comporta como una mafia
donde el enemigo está enfrente y en donde no se perdona “la traición” o “la
deslealtad” en la mafilia… digo: la familia… o lo dijera con mayor precisión
Darth Vader: “Si no estás conmigo, eres mi enemigo”.
Podemos hablar, pues, que esta
“Mafia” está conformada por tribus que llegan a acuerdos para llevar la fiesta
en paz, donde quizás no se traguen pero saben y entienden que se tienen que
masticar porque tienen un fin común: mantenerse en el poder.

Hay dos casos interesantes que de
seguro, en su momento, han de darme respuesta las acciones de Morena: Maleno y
Ahued.
El diputado Maleno Rosales Torres, en
Veracruz, ha roto en tres ocasiones el círculo fuerte que rodea a Morena en el
Gobierno de Veracruz… lo ha retado, lo ha expuesto, lo ha exhibido con
nombres y apellido… a tal grado que fue expulsado del mismo partido… no sé si
se la perdonaron…
Hasta el momento, aparentemente,
lleva la fiesta en paz… más adelante quién sabe… digo, tiene que voltear a ver
a sus camaradas hoy en situaciones adversas a como llegaron al poder…
En el caso del senador Ricardo Ahued,
hay que dejar en claro algo: no tiene cabida en ningún grupo de Morena y sin
embargo, incomoda por dos detalles que acompañan al xalapeño:
1.- Al menos en Xalapa, quién sabe en
el resto del Estado, es visto como el Gobernador que se hubiera querido o se
quiere tener, por la imagen que ha sabido proyectar de su trabajo político.
¡Vamos! Hasta hace unos meses, con razón o sin ella, con argumentos o sin
ellos, con lógica o sin ella, con la ley en la mano o sin ella, ¿¡no hasta se
habló de la posibilidad de que subiera al primer cargo en lugar de Cuitláhuac,
o en su defecto, hasta ser el segundo al mando en lugar de Bola 8…!?
Agotada esta posibilidad, hay quienes
le ven tamaños para el 2024 aunque a estas alturas, ya no se sabe si sería por
Morena, por una razón simple: está más que claro, que tanto los grupos en el
Poder como en el Altiplano, no les interesa la materia gris de sus militantes en
el poder, basta con que más o menos sepan leer lo que les escriban y alzar el
dedo… su misión es la sumisión, y si no, pues que nos cuente El Diputaco,
Guadalupe, o Sofía… Ahued no encaja en Morena para el 2024 y si sus
aspiraciones en un momento dado se enfocaran en ese año, creo que tendría que
empezar a buscar otro partido que le permita la libertad de pensamiento, porque
la mafia de Morena simplemente no le permitirá ir más allá de lo que ahora
tiene…