LA ODISEA

El poema de la Odisea llegó a la pantalla grande, es un filme dirigido por Chistropher Nolan, protagonizada por el actor Matt Damon y la actriz Anne Hathaway, como la diosa griega Atenea, Zendaya, Antínoo, Robert Pattinson, Tom Hollanda, es el joven príncipe Telémaco, entre un gran reparto, cierto que hay escenas que no forman parte del poema tal y como está escrito por el ciego de Quíos, pero el cine es arte y algo debe de aportar el guionista y director. Revivir los versos hexámetros que contiene el poema y verlos en movimiento, es emotivo y de enorme tensión, como si estuviese sucediendo, sensibilizan, las peripecias que sufrió Ulises, rico en ardides, a su regreso a Ítaca donde los esperaba su amada Penélope, las acciones están revestidas de tensión y de profundas reflexiones filosóficas que el mismo ser humano explora desde sus adentros, no existe duda al respecto.
La guerra épica de Troya es tan solo un ejemplo de todas las existentes a lo largo de la humanidad, disfrazadas de honor, de luchar por la patria, por la soberanía nacional, pero la realidad es una invasión donde se desata lo más vil del ser humano, violaciones, ultrajes, saqueos y robarles los derechos justos a otros pueblos, todo con la máscara de ser guardián de una nación pulcra que dicen ha sido herida por extranjeros. El poder y la ambición siempre prevalecerá en la vida humana.
El rey de Ítaca le susurra a su esposa que ha sido convocado, amablemente, para apoyar la guerra de Troya, sabe que, de no cumplir, la furia de Agamenón, será despiadada con ellos, es la política clandestina y dominante que opera para dominar o subyugar a los más débiles.
Odiseo se da el privilegio de oír el canto de las sirenas, sufre una lucha interna por las tentaciones que siente, en la que expresa que cada ser humano escucha en la vida lo que se quiere, el hombre decide si va por el mal o es regulado por sus valores para cumplir lo permitido por una sociedad, como metáfora, el mástil es la moral que lo ata para no desviarse y seguir al encuentro de su amada esposa que con ansia, desesperación e incertidumbre lo espera desde hace cerca de veinte años. Odiseo siente respeto por los míticos dioses quienes en el mar lo persiguen y desean exterminarlo, más su fuerza interna e inteligencia lo hace equilibrar las situaciones para continuar ese confuso retorno a la tierra donde los sospechan muerto.
Otra de las escenas sublimes en sentimientos, los retrata muy bien el director de la cinta, argos, perro del rey de Ítaca, también lo espera y sufre por su ausencia en su mundo animal, le debe doler no tener permitido hablar por la naturaleza, pero lo extraña y su instinto le dice que su amo vive. Ulises disfrazado de mendigo llega a su palacio, argos sabe que es él, hace sus mímicas animales demostrando alegría, su lealtad, fidelidad de amigo, de tratar de explicarle que lo espero por mucho tiempo, pero ahora que lo veía sano y salvo, se iba satisfecho de este mundo, el perro expira al recibir a su amo y su espíritu se va orgulloso al Hades.
Ninguno de los nobles galanes que desean desposar a la bella Penélope, pasa la prueba, la fortaleza física que tienen no les permite tensar el arco del rey Odiseo. El turno es de un mendigo, cumple el objetivo, enseñando que la fuerza bruta es sol eso, brutalidad formada de masa muscular. Odiseo se apoyó en el ingenió de lo que era rico, la inteligencia y, más aún, del sentido común que es un tesoro para quien lo posee, pasó la prueba y recupera el trono.
Circe le ordenó sacrificios en honor a sus valientes, y son ellos los que abandonan el Hades para recuperar su voz y hablar con el ingenioso Odiseo y él calmar el peso de su conciencia.
La escenografía es muy gratificante para el alma, trasmite la vida de los marinos de esos tiempos con embarcaciones muy rudimentarias y desafiando la furia de los mares y todas las penurias que ofrecen las rutas marítimas, trasmite el peligro, fuertes emociones y el mismo temor a la muerte que en todo momento los ronda, se aferran con fe a la voluntad de los dioses. Odiseo, debe viajar para honrar a sus muertos por el valor que demostraron en la lucha contra la vida.
La odisea es un poema muy bello que, en la actualidad, a través de la magia del cine, el espectador puede sentir por efímeros momentos ser parte de esas peligrosas, pero también hermosas aventuras, muchas de ellas poéticas en su llano lenguaje¬ -Vamos detrás del fugitivo sol. Premio estatal de periodismo.