LIBRERO: REVISITANDO UN OFICIO ANCESTRAL

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Agencia Reforma

Guadalajara, Jalisco 23 julio 2026.- Abrir una librería nunca ha consistido únicamente en vender libros. Hoy implica sobrevivir a un mercado con pocos lectores, costos de producción crecientes, una infraestructura cultural debilitada y políticas públicas que han resultado insuficientes para fortalecer la circulación del libro, advierte el editor y librero, Carlos Armenta.

En ese contexto Armenta impulsa la segunda edición del taller “La Librería es el Mundo. El Mundo es la Librería”, una propuesta que busca profesionalizar a quienes hacen del libro su oficio cotidiano.

Para el director de Impronta Casa Editora, el objetivo del curso no es alimentar el entusiasmo por las librerías -ese, asegura, ya lo tienen quienes deciden dedicarse a este trabajo-, sino ofrecer herramientas para que esos proyectos puedan mantenerse en el tiempo.

“Hace falta que también se entusiasmen por la viabilidad económica”, explica.

A lo largo de cinco sesiones se analizarán casos de librerías independientes de México y América Latina que han encontrado estrategias para diversificar ingresos, construir comunidad y evitar que sus proyectos terminen cerrando.

La experiencia de la primera edición, realizada durante pasada edición de la FIL Guadalajara, permitió identificar nuevas necesidades entre los asistentes. Participaron libreros, personas vinculadas al sector editorial e incluso investigadores que desarrollaban estudios sobre la industria del libro y fue precisamente esa diversidad la que motivó ajustes al programa para incorporar contenidos relacionados con economía, políticas públicas y sostenibilidad.

El diagnóstico que plantea Armenta es poco alentador.

“El ecosistema editorial y librero en sus tres niveles de gobierno se encuentra en una crisis desde hace décadas y esta crisis año con año ha ido agudizándose; México es un País sin librerías comparado con otras regiones similares en Latinoamérica, los números de México son muy bajos”, afirma.

Aunque las cifras varían según la fuente, Armenta estima que existen entre mil 200 y mil 400 librerías activas, una cantidad insuficiente para la dimensión del País y concentrada principalmente en las grandes ciudades.

A ello se suma un problema de información explica Armenta.

“No tenemos estadísticas constantes sobre las actividades libreras. El librero se encuentra prácticamente a ciegas en su entorno”, afirma y abunda que sin datos suficientes resulta difícil dimensionar el comportamiento del mercado o diseñar políticas públicas que atiendan las necesidades reales del sector.

En ese contexto adverso, sí hay acciones de distintos municipios que dan buenas señales, completa Armenta y destaca la apertura de la Coordinación de Literatura de la Dirección de Cultura Guadalajara para construir convocatorias y programas en diálogo con el gremio, entre ellos este taller, que considera un esfuerzo por fortalecer capacidades profesionales más allá de la promoción cultural.

El taller se impartirá los sábados 8, 15, 22 y 29 de agosto, además del 5 de septiembre, de 10:00 a 14:00 horas, en el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas (Paseo Fray Antonio Alcalde 225).

El programa contempla 20 horas de formación sobre mediación lectora, curaduría editorial, administración, gestión económica, bibliotecas y políticas públicas. La inscripción es gratuita y puede realizarse a través de la liga: https://forms.gle/4PfyzA4deHkBRdYU6.