MANUEL HUERTA ABANDONA MORENA; ROMPE CON NAHLE, SU DIRIGENCIA, GÓMEZ CAZARÍN Y EL CUITLAHUISMO
MANUEL HUERTA ABANDONA MORENA; ROMPE CON NAHLE, SU DIRIGENCIA, GÓMEZ CAZARÍN Y EL CUITLAHUISMO
Por Edgar Hernández*
@LineaCaliente
Manuel Huerta volvió a
arremeter contra su partido, Morena, al renovar su escalada de ataques contra
la primera morenista Roció Nahle a quien señala de tener a Veracruz en un
incontenible estado de inseguridad pública.
Insiste en que su Movimiento
de Regeneración Nacional, Morena, que por cierto fundó en Veracruz, se dedica a
vender alcaldías, que en la Delegación del Bienestar que ostentaba nunca tuvo
aviadores tal como denunció su nuevo titular Juan Javier Gómez Cazarín y que su
fiel colaboradora Guadalupe Hernández Espejo, hoy candidata a alcaldesa de
Veracruz, es una ingrata.
De Roció Nahle considera que
nunca debió haber sido ni candidata ni gobernadora ya que las encuestas lo
apuntalaban y que la guerra para llevarlo a la cárcel por violación a mujeres,
documentada y comprobada por la Fiscalía carece de sustento.
Por eso y muchas cosas más se
amargó.
Y ello lo llevó a convertirse
en el más férreo crítico, en el opositor, un día sí y el otro también, que no
pierde oportunidad de censurar la política electoral de Morena en donde su
dirigente Esteban Ramírez Zepeta se dedica a hacer negocios millonarios con la
venta de candidaturas hoy cotizadas hasta en cinco millones de pesos como es el
caso de Yanga.
Para Manuel Huerta Ladrón de
Guevara todo en Morena apesta.
Gobierno, partido y candidatos
hacen todo mal menos él que desde su escaño senatorial observa cómodamente
cobrando mensualmente 180 mil pesos mensuales de dietas -así se le dice al
salario que deviene por su posición de Senador de la República- y erigiéndose
en el juez de toda acción de gobierno.
Ni la oposición partidaria es
tan férrea ni constante en sus señalamientos. Acaso por ello Movimiento
Ciudadano y el PT ven con buenos ojos que este voluminoso político
descendiente, según él, de Adolfo Ruíz Cortines- se incorpore a sus filas.
En el fondo toda esta escalada
de fagocitación contra Morena esconde la terrible determinación de López
Obrador de entregar a Roció Nahle y no a él la gubernatura y pedirle que
esperara desde la antesala senatorial.
Hoy de cara al nuevo gobierno
Huerta no es bien visto; es ignorado por el aparato de poder estatal de Palacio
de Gobierno que lo mantiene apartado de toda actividad política interna.
Asimismo, lo mantienen a
distancia de la política partidaria.
Por ello patalea y saca a
relucir todas las pillerías de las cuales fue cómplice en el pasado reciente.
No acaba de digerir que el
atarantado Cuitláhuac García haya dado curso ante la Fiscalía General del
Estado de la denuncia de agresión sexual a una de sus colaboradoras.
Peor le cayó que una
zacatecana fuera elegida para dirigir los destinos de Veracruz y no él.
Su oposición es enfermiza.
Ya en los partidos morralla
están considerando muy seriamente abrirle las puertas e inscribirlo para el
2030 como candidato a la gubernatura y si, las condicione se dan, a la grande…
¡Que chingaos!
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo