MÁS ALLÁ DEL ESCAPARATE

Walter Olivera Valladares / @WalterOliverav
Si bien es cierto que en su edición 50, el más grande referente del turismo en nuestro país regresó a Guerrero, su sede fundacional, con resultados notablemente favorables según los datos oficiales, también colocó en vitrina las penumbras, incertidumbres, inconsistencias logísticas y los muchos desafíos pendientes que enfrenta esta industria.
El Tianguis Turístico de Acapulco 2026 resultó positivo en cifras, posicionamientos y acuerdos. Se confirmaron ventas por mil 38 millones de pesos, lo que de acuerdo a las autoridades federales representó 137 por ciento más con respecto al 2024, comparativa un tanto injusta si recordamos que en aquel año Guerrero continuaba devastado tras el paso del huracán Otis.
Otros resultados destacados son las 64 mil 138 citas de negocios agendadas, la creación de 58 nuevas rutas áreas (21 de ellas internacionales) la inversión tan sólo en este año, de 150 millones de dólares para nuevos proyectos turísticos y el reposicionamiento de Acapulco como uno de los destinos más importantes.
La cadena de estadísticas alegres continuó con la confirmación de una agenda de proyectos turísticos –públicos y privados– programada hasta 2030 por 42 mil millones de dólares. Entre los estados, Yucatán destacó con cuatro premios nacionales y como la entidad con mayor número de proyectos, al concentrar 74 iniciativas con inversión de mil 403 millones de dólares.
Pero también quedó expuesta la debilidad de regiones como Campeche con sólo 16 iniciativas turísticas vigentes, una reducción en el sector con cierre de hoteles, caída en la atracción de inversiones, baja capacitación a prestadores de servicios y que sigue apostándole al Tren Maya, al acuerdo con la Asociación de Haciendas de México y al balneario Punta Xen como catalizadores para su turismo de cultura, historia y naturaleza.
¿Entonces el Tianguis Turístico miente? No en realidad. Durante medio siglo ha sido el mayor indicador en este rubro para mostrar la forma en que México construye su turismo nacional lo expande, lo diversifica y reposiciona.
La edición 2026 ha sido provechosa en números… Claramente hay avances, especialización y competitividad global. Lo que nos demuestra que México nunca ha tenido problemas para vender sus atractivos, el verdadero conflicto es la estabilidad de su oferta turística, sostenerla económica, social y ambientalmente; conseguir el equilibrio a largo plazo de las actividades que mantiene esta industria.
Así que detrás de la espectacularidad de los stands, presencia internacional e inversiones extraordinarias vienen las verdades incómodas: las tensiones internas, inseguridad, saturación de destinos, promociones engañosas; inequidad en la derrama económica.
Mientras los discursos en el Tianguis hablaban de crecimiento en la atracción de mercados, a menos de tres horas de Acapulco, en la comunidad de Chilapa, cientos de personas eran desplazadas por ataques del narcotráfico.
En Oaxtepec, uno de los más promocionados destinos del estado de Morelos, estallaban las movilizaciones de empresarios y comerciantes contra la extorsión, cobros de piso e intimidación criminal.
En Chiapas que tiene su mejor propuesta en el turismo comunitario, arqueológico y de naturaleza, poblaciones enteras han sido vaciadas por las agresiones de los grupos delictivos conocidos como Los Ardillos y Los Tlacos.
Colima promociona entre sus principales atracciones las rutas de la sal, la caña y el cacahuate, pero se mantiene en el top 10 de alta criminalidad nacional. Tiene rezagos en servicios y movilidad, además de mala gestión ambiental.
En situación similar se encuentra Nayarit, entidad premiada en el Tianguis por su turismo de aventura que incluyen la Travesía Cora y el Mirador del Toro, aunque registra alarmante crisis por la contaminación de agua en ríos y zonas de playa, además de la desigualdad económica en la denominada Riviera de Nayarit, corredor turístico de unos 300 kilómetros.
Apartado especial tuvo IA presentada como protagonista en el gran aparador del Tianguis Turístico 2026 para consolidar capacidades de promoción, difusión e innovación, pero resultó que de cada 100 viajeros 60 no la usan para planificar sus vacaciones y de los otros 40 que sí, más de la mitad acusa información errónea, imprecisiones, datos inexactos y hasta destinos inexistentes.
Queda claro que en el turismo no hay margen para la ingenuidad… Los éxitos en este ámbito ya no dependen sólo de la belleza, de la mejor versión, de mensajes optimistas, sino de aquello que se ofrece más allá del escaparate, experiencias reales que respondan a las expectativas de los visitantes.
Un buen montaje es insuficiente. Hay que garantizar seguridad a inversionistas, trabajadores y turistas, pero sobre todo confianza, estabilidad, protección. Ignorar esto es poner fecha de caducidad a uno de los vigorosos motores económicos del país, especialmente de cara al torneo mundialista.