
NAHLE, UN GOBIERNO DE CRISTAL
@LineaCaliente
Por Edgar Hernández*
Por
estos días anda muy afanoso el gobierno de Rocío Nahle por mostrar a la
ciudadanía que, aunque en los hechos no hay obra pública que mostrar, ni
resultados efectivos que dar en la lucha contra los Carteles y sigue pendiente
el abasto de las medicinas, Veracruz avanza.
Poco
importa y para el mundo oficial es mejor olvidar, que el mes pasado la
mandataria fue colocada en el último lugar a nivel nacional en aceptación
ciudadana ganándole al atarantado quien en su mandato se mantuvo en un
orgulloso penúltimo, acaso en alguna ocasión en el lugar 28 entre los peores
gobernantes.
Pero
si importa al presente oficial, más que dar respuesta a la exigencia ciudadana,
mostrar falsamente que la señora Nahle fue la mar de honestidad en el tema de
Dos Bocas, que su yerno y familias jamás han hecho negocios con las medicinas y
obra pública, ni que sus compas de Coatza y los mismos hijos del Peje
resultaron generosamente beneficiados por su gestión anterior como Secretaria
de Energía.
La
“reconstrucción” de la imagen de la gobernadora arrancó días atrás.
Luego
del “Infarto” de la maestra Irma Hernández declarado inopinadamente por Nahle y
casi de manera simultánea ponerse al descubierto las refinerías del Huachicol,
luego del desaseo electoral en Poza Rica y Papantla en donde a fuerzas se
quiere embolsar los municipios para consolidar el tránsito ilegal de
energéticos y garantizar el asiento al nuevo grupo delincuencias “El Grupo
Sombra” y hacer a un lado al CJNG, su imagen se vino abajo.
Y
cómo no habría de ser si hay mentiras y demagogia en la multi reinauguración
del hospital de especialidades de Coatzacoalcos, que recibe un estadio, el
“Pirata Fuente” mal construido y plagado de corrupción al igual que el “Nido
del Halcón” en medio de un sospechoso silencio.
A
pesar de sus berrinches, pataleos y hacer de sus “Mañaneras” un escenario
colectivo de aduladores impidiendo el paso a la verdadera prensa veracruzana,
no levanta.
Como
nueva estrategia se le ordenó a la mandataria no abrir la boca y deslindarse
del tema delincuencial y derivarlo a la Fiscalía y autoridades policiacas.
Así
se buscó a enderezar la línea de flotación de su gobierno.
Sin
embargo, de manera invariable le ganó el protagonismo. Ese poner un dejo
declarativo y de autoridad a sus declaraciones la arrolló de nuevo para
terminar como al principio, en el piso.
Mientras
sus expertos en diseño de imagen, sus moderadores de opinión, sus
talentosísimos jefes de prensa que terminaron como acomodadores de lugares para
sedicentes periodistas, sus consejeros, asesores, amigos y hasta familiares que
le llevan soluciones mágicas, solo terminan por empinarla aún más.
De
manera repetida la ciudadanía observa con recelo que eso del “Bachetón” fue una
tomadura de pelo, que los “nueve meses de progreso, obras y desarrollo” son
puro bla, bla, bla, que la escalada feminicida no para y que su radio y TV
oficiales poco ayudan a construirle una imagen de credibilidad.
Increíble que teniendo todo a su disposición
como es dinero, la posibilidad de contratar a consejeros de verdad, que sí sepan, expertos en imagen pública, se
entrega a sus amanuenses.
Veracruz
es algo más que la demagogia.
Somos
más de 8 millones de veracruzanos que confiamos y esperamos resultados a la
buena -ya que llegó como haya sido y sin mayor reclamo- pero no cuentos.
La
nuestra es una opinión pública actuante que en el día a día observa en el
gobierno en funciones más falsedad que resultados concretos y que luego de 10
meses de gobierno aun no se ven resultados y sí mucho pleito.
Ya
se acerca el primero de diciembre ¿qué informará nuestra distinguida
gobernadora?
Tiempo
al tiempo.
*Premio
Nacional de Periodismo