NERY CASTILLO: DEL GOLAZO CONTRA BRASIL A SU PRESENTE

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Guadalajara, Jalisco 9 julio 2026.- Tras dejar Olympiacos después de la Copa América de 2007, Nery Castillo pasó por presión, lesiones y pérdidas que cambiaron su carrera.

El verano que no se repitió

El 27 de junio de 2007, México enfrentó a Brasil en Puerto Ordaz. Castillo recibió dentro del área, bajó el balón con un sombrerito, dejó atrás a la defensa brasileña y venció al portero Doni. Ramón Morales hizo el segundo de tiro libre y el Tri ganó 2-0.

En menos de un mes, el delantero que muchos aficionados apenas empezaban a ubicar pasó a ser una de las caras de un equipo donde también estaban Rafael Márquez, Andrés Guardado, Oswaldo Sánchez y Cuauhtémoc Blanco. También marcó contra Ecuador y anotó en la goleada 6-0 a Paraguay en cuartos de final.

México fue tercero en la Copa América y Castillo terminó como uno de los goleadores del torneo con cuatro goles.

Hecho en Europa

Nery Alberto Castillo Confalonieri nació el 13 de junio de 1984 en San Luis Potosí. Su padre, el uruguayo Nery Castillo Farías, jugó fútbol profesional en México, y la familia salió del País cuando el futuro delantero era niño. Su formación pasó por Uruguay, en Danubio, antes de que Grecia se convirtiera en su casa futbolística.

De adolescente llegó al Olympiacos, club de El Pireo donde pasó de prospecto extranjero a figura querida por la tribuna. Ganó ligas griegas y copas, disputó competencias europeas y se ganó el respaldo de la afición del Georgios Karaiskakis.

Cuando Hugo Sánchez lo convocó al Tri en 2007, Castillo ya tenía recorrido europeo: no venía de una cantera de Liga MX ni había construido su nombre en el fútbol mexicano. Su caso también había generado atención porque podía ser considerado por otras selecciones, entre ellas Uruguay y Grecia, antes de decidirse por México.

El fichaje

Mientras Nery Castillo disputaba la Copa América de 2007 con México, Shakhtar Donetsk ya negociaba con Olympiacos su traspaso. El 31 de julio, UEFA informó que el club ucraniano pagó 20 millones de euros por el delantero y le ofreció un contrato de cinco años para llevarlo a su plantilla.

En una entrevista con el portal griego Fosonline, retomada por ESPN México, Castillo contó que no quería salir de Olympiacos y que, al terminar la Copa América, viajó a Santorini con su esposa, entonces embarazada. Antes de llegar a la isla, en el aeropuerto de Atenas, lo esperaba un representante del Shakhtar para hablarle de la operación, pero el jugador le respondió que no pensaba moverse de Grecia.

Según su relato, el representante tomó un avión privado y lo siguió hasta el hotel en Santorini, donde Castillo volvió a rechazar la oferta.

La presión también llegó desde Olympiacos, pues la directiva le advirtió que, si no aceptaba la venta, no jugaría con el equipo durante los siguientes meses.

“Fui presionado para firmar. Incluso querían eliminar el porcentaje de la cláusula que tenía en caso de una transferencia”, dijo.

Castillo terminó por aceptar el traspaso, pero años después reconoció que llegó a Ucrania en malas condiciones anímicas.

“Me fui con un corazón negro, fui a Ucrania psicológicamente mal”, recordó.

Con los años, Castillo reconoció que irse al Shakhtar y dejar Olympiacos fue el mayor error de su carrera.

Años sin piso

En Ucrania, el cambio no le dio continuidad. En sus primeros meses con Shakhtar apenas jugó ocho partidos y la relación con Mircea Lucescu, técnico del equipo, tampoco ayudó a sostenerlo en el plantel.

El propio Lucescu contó años después que habló con Sven-Göran Eriksson, entonces técnico del Manchester City, y que a partir de esa conversación se abrió la cesión del delantero mexicano al club inglés. El acuerdo se cerró en diciembre de 2007 por un año, con Castillo habilitado para jugar a partir de enero de 2008. The Independent publicó entonces que el futbolista incluso pagó de su bolsillo parte de la cuota del préstamo para destrabar su salida del Shakhtar.

Castillo debutó con el Manchester City el 5 de enero de 2008 ante West Ham, en la Copa FA. Once días más tarde, en la repetición de esa misma eliminatoria, sufrió una lesión en el hombro que lo dejó varias semanas fuera de actividad. Su paso por Inglaterra terminó sin goles en liga y con una presencia menor a la expectativa que había generado tras su Copa América con México.

Cuando terminó su préstamo con Manchester City, Castillo regresó al Shakhtar, dueño de sus derechos, sin lograr consolidarse en Ucrania. A partir de entonces, su carrera entró en una etapa de préstamos y cambios de equipo que lo llevó por Dnipro, Chicago Fire, Aris Salónica, Pachuca, León y Rayo Vallecano. En Aris recuperó minutos en Grecia, aunque sin la continuidad que había tenido en Olympiacos. En la Liga MX pasó por Pachuca y León, y en España cerró su carrera profesional con el Rayo, donde tuvo actividad por última vez en 2014.

El personaje

A Nery Castillo también lo acompañó una relación difícil con la prensa mexicana. En una conferencia con la Selección, respondió a un reportero comparando su carrera en Europa con el trabajo de los periodistas en México, y el cruce escaló cuando llegó a retar a golpes a otro comunicador.

En esos años de préstamos y cambios de club, Castillo también vivió una crisis familiar que vinculó con su desgaste en el Shakhtar Donetsk. Su madre, Myriam Confalonieri, murió en enero de 2009, cuando él pertenecía al equipo ucraniano. Según relató el propio jugador, Mircea Lucescu le negó el permiso para quedarse en Uruguay cuando ella estaba en coma y después le impidió viajar al funeral. Su padre murió ese mismo año.

“No vi morir a mi madre, ni siquiera fui al funeral. ¿Cómo jugar en este equipo que desde el principio no quería estar ahí?”, dijo Castillo en una entrevista retomada por ESPN México.

Javier Aguirre, quien lo dirigió en el Tri, contó años después en TUDN que Castillo fumaba durante el medio tiempo y decía que lo hacía por cábala.

En abril de 2026, cuando Lucescu estaba hospitalizado en estado crítico y horas antes de que se confirmara su muerte, el exfutbolista volvió sobre el episodio familiar en Instagram.

“A mí no me dejaste estar al lado de mi madre cuando estaba en coma, ni tampoco despedirme de ella en su entierro”, escribió en un mensaje dirigido al entrenador rumano.

Qué fue de él

En 2017, cuando se reportó su giro hacia la pesca, Nery Castillo tenía 32 años. El ex delantero volvió a establecerse en Grecia, donde abrió Nery’s Fishing, una tienda de artículos para pesca deportiva ubicada en un suburbio al sur de Atenas, después de varios años sin actividad profesional.

En su cuenta de Instagram, @nerycastillo.official, esa nueva etapa aparece entre capturas, equipo especializado y salidas al mar.

Su carrera dejó más matices que la etiqueta de promesa fallida. Fue figura en Grecia, jugó en Premier League, pasó por Ucrania, España, MLS y Liga MX, pero quedó asociado sobre todo a la Copa América de 2007 y al gol contra Brasil. Hoy, con bajo perfil público y establecido en Grecia, su historia suele volver al mismo punto: el traspaso que lo sacó de Olympiacos en el momento más alto de su carrera.