El gigante del streaming está metido en un problemón legal por un nombre que le está causando migraña a unos metaleros cristianos con 25 años de trayectoria.
¡Se soltó el diablo en Netflix! La famosa plataforma de streaming, que siempre cree que puede hacer lo que quiera con su catálogo, acaba de ser demandada por una banda de heavy metal que no está dispuesta a dejarse pisotear. Los integrantes de Demon Hunter, que llevan años dándole duro al metal cristiano, están que echan chispas porque el gigante del entretenimiento bautizó a una de sus producciones como KPop Demon Hunters.
Para los músicos, esto no es ninguna coincidencia ni un simple juego de palabras; es un robo descarado de su identidad. Los roqueros aseguran que la confusión que está provocando Netflix es de otro mundo, llegando al punto de que los fans se les confunden en redes sociales y hasta los productores de TV les marcan pensando que tienen que ver con el grupo de K-Pop animado de la plataforma. ¡Qué oso!
La demanda, que ya fue presentada en los juzgados de California, busca que la empresa deje de usar su nombre en conciertos, mercancía y cualquier evento relacionado con el show de K-Pop. La banda dice que han construido su marca durante 25 años y no van a permitir que una caricatura les arruine el prestigio que tanto les ha costado sudar en los escenarios.
Lo que más les duele a los metaleros es que la confusión ya llegó al bolsillo. Según la demanda, hay gente que ha pagado boletos carísimos para ver un show que pensaban era de música cristiana, ¡y terminan en un concierto de pop coreano! Eso, mis chismosos, se llama publicidad engañosa y los de Demon Hunter no están dispuestos a que les vean la cara.
La cosa se pone más intensa porque también le echaron el guante a la promotora AEG Presents, a quienes acusan de ser cómplices en este desastre. La banda argumenta que, mientras Netflix se llena la boca hablando de proteger su propiedad intelectual, se pasan por el arco del triunfo los derechos de los demás cuando les conviene para ganar unos cuantos millones.
Hasta ahorita, Netflix se ha hecho el occiso y no ha soltado ni una palabra, pero la bronca legal va en serio. Los músicos piden una indemnización que, aunque no han querido decir cuánto es, seguramente los va a obligar a soltar la cartera. ¿Será que Netflix se doblega ante los metaleros o veremos una batalla campal en la corte?
Lo que es un hecho es que en el mundo del showbiz el que se lleva, se aguanta. Los de Demon Hunter ya sacaron las garras y no piensan soltar la presa hasta que les limpien el nombre. ¡Habrá que seguirles la pista a este pleito que promete estar más emocionante que cualquier película de la plataforma!








