
PANADERÍA DON HUGO
Por
Rafael Rojas Colorado
A mediados del siglo XX en la tercera
calle de Miguel Hidalgo, don Antonio Quirós Peredo fundó una panadería, muy
humilde, pero, la finalidad, generar un recurso económico para la
sobrevivencia. El horno para leña y muchas ganas de trabajar fueron sus herramientas
de labores. La panadería en mención se ubica frente a la escuela Juan de la luz
Enríquez, a cierta distancia el Hospital Civil semi perdido entre fincas de
café. Por ese ayer no existía la colonia de los maestros ubicada en Adolfo L.
Sosa, solo una huerta de café con árboles de chalahuite, izotes y matas de
plátano, entre la mencionada finca y un costado de la escuela las separaba una
melga ancha tapizada de tierra bruta. Una zona muy provinciana de aquellos años
en los que el señor Antonio Quirós Peredo se le veía con su canasta circular
tejida de carrizo repartiendo pan caliente por barrios y callejuelas de barro,
tenía sus ventas y fue muy estimado por sus clientes y vecinos.
Don Antonio Quirós tuvo dos hijos,
Carlomagno, falleció hace un tiempo, pero Hugo Quirós Gómez, decidió aprender
el oficio de su señor padre y desde los 15 años comenzó su aprendizaje en el
arte de elaborar pan. Don Antonio falleció en el año 2010, pero Don Hugo sigue
adelante con el legado de su progenitor. Por aquel ayer encargaban dos tareas
de leña cada quince días para calentar con fuego el pequeño horno, actualmente
el señor Hugo la consigue por las fincas que rodean la Colonia “Centenario”.
Tiempos buenos, y tiempos malos como todo negocio, pero diariamente lucha a
través de su trabajo para sacar adelante a su familia. Su producción es de 350
piezas diarias, es pan tradicional y sigue usando el mismo hormo con el que se
inició su papá y también se le ve con su canasta tejida de otate y carrizo
repartiendo el pan bien surtido a su clientela, en estos tiempos modernos en su
bicicleta.

Don
Hugo Quirós Gómez está casado con la señora Irma Sánchez Pulido, procrearon
tres hijos: Paulo Roberto; Jazmín y Cintia Quirós Sánchez. Don Hugo se siente
bendecido de tener un oficio para ganarse el diario sustento y una familia a la
que quiere mucho. El próximo ocho de octubre cumplirá setenta y cinco años de
vida, y, su silueta, cuando reparte el pan acerca aquella nostálgica época de
mediados del siglo XX cuando Coatepec exhibía una escenografía muy pueblerina,
pero sus habitantes fueron muy felices en su modo de vida.
De este espacio felicitamos a la
panadería “DON HUGO”