
¿PENSAR ES PELIGROSO?
Martín Quitano Martínez
“No existen pensamientos peligrosos
por la sencilla razón de que el pensamiento en sí mismo es ya una
empresa peligrosa.”
Hannah Arendt
Los hechos de nuestra
cotidianidad siguen desmontando las farsas que fueron montadas desde las
mentiras desvergonzadas que se impusieron como verdades con las que muchos
construyeron esperanzas y permitieron la llegada de una clase política
mayoritariamente ruin, encabezada desde el delirio, acogida por amplios grupos
sociales hartos de corrupciones, arbitrariedades y abandonos.
No obstante, la tozuda realidad
le enseña los dientes a la narrativa oficial, que permanentemente insiste en
faltarle al respeto a la inteligencia. Los dichos del oficialismo, se van
haciendo más huecos, y enfrentan con cada vez menor fuerza el escrutinio que se
pueda realizar a prácticamente cualquier ángulo de los quehaceres de la vida
pública y política de la mal llamada y
malograda “cuarta transformación”, por no decir a la revisión de los
comportamientos de esa “nueva y revolucionaria” clase política que, cínica, se
protegen desde el poder y la ira que les produce el miedo de saberse al
descubierto.
Cómo entender si no, los
mecanismos que con desparpajo se impulsan para acallar las críticas frente a
los discursos que proclaman que somos un gran país democrático, de libertades
incuestionables. Sin embargo, las persecuciones se multiplican y se hacen
presentes ya no solo en las calumnias, las descalificaciones y los
señalamientos mentirosos desde los discursos, sino que se lanzan líneas
“legales” para combatir el que se puedan dar señalamientos u opinar sobre su
ignorancia, corrupción y arbitrariedad.
El control de los poderes de
la república como garantía de su poder autocrático requiere mantenerse con
ejercicios que trasciendan su narrativa; requieren de instrumentos que los
hagan impunes, que les permitan solazarse en sus desvergüenzas. Para ello se
dan las acciones necesarias, como amenazas, modificaciones legales y censura.
Se trata de resguardar el botín por mil años, porque ellos se presentan como la
encarnación del pueblo único, homogéneo y acrítico, y no merecen ni deben ser reprochados,
quien lo haga o incluso el pensar distinto, será denostado y señalado, pero
también deberá ser sancionado, castigado por su atrevimiento antipatriótico.
Empiezan a multiplicarse y ser
inocultables las evidencias de la línea fascistoide que ahora se sigue desde el
poder, para acallar las voces discrepantes. Obnubilados por el enorme poder que
han acaparado, no toleran la crítica ni
a los diferentes; eso de la diversidad política les parece aberrante. Aunque muchos
empiezan a abrir los ojos, sus seguidores siguen negándose a aceptar los
yerros, la farsa, la traición, pero cada vez queda menos margen de fe, de
obediencia ciega.
P.D.1. Después de días y días de lluvia en la entidad,
se instala el Comité Estatal de Emergencia.
Los datos meteorológicos habrían obligado a actuar con anticipación, pero no se
hizo. Los daños están claros y en muchos casos derivan de acciones precisas, de
autorizaciones administrativas de intereses y corruptelas que rebasaron las
contenciones legales. Nuevamente, estamos ante la muestra de que se sigue
actuando reactivamente, sin planeación y a toro pasado.
P.D.2. Dijo
el “gran timonel” que ya no había huachicoleo, y en parte tenía razón, pues ahora
se tiene una escala mayor: el refinahuachicoleo. A esto se le llama éxito
empresarial.
P.D.3.
La Prepa Juárez es un estudiantado en movimiento. Qué orgullo éstos jóvenes. Mientras,
la Universidad Veracruzana se ahoga en un golpe de prórroga gracias al
autoritarismo, a la mediocridad y el infortunio.
DE LA BITÁCORA DE LA TÍA
QUETA
Sin
dudar del cochinero dejado por el gobierno cuitlahuista en el Palacio de Gobierno,
se ajusta más a una figura retórica de lo sucedido en ese sexenio. A ver ahora…
X: @mquim1962